viernes, 6 de abril de 2012

CARNAGE. UN DIOS SALVAJE. LA DIALÉCTICA DE LA VIOLENCIA


Película: Un dios salvaje. Título original: Carnage. Dirección: Roman Polanski. Países: Francia, Alemania, Polonia y España. Año: 2011. Duración: 79 min. Interpretación: Jodie Foster  (Penelope Longstreet), Kate Winslet (Nancy Cowan), Christoph Waltz (Alan Cowan), John C. Reilly (Michael Longstreet), Elvis Polanski (Zachary), Eliot Berger (Ethan). Guión: Roman Polanski y Yasmina Reza; basado en la obra teatral homónima de Yasmina Reza. Producción: Saïd Ben Saïd. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Pawel Edelman. Montaje: Hervé de Luze. Diseño de producción: Dean Tavoularis. Vestuario: Milena Canonero. Distribuidora: Alta Classics. Estreno en Francia: 7 Diciembre 2011.

Filmografía de Roman Polanski:



Rower (corto, 1955)
Uśmiech zębiczny (corto, 1957)
Rozbijemy zabawę... (corto, 1957)
Morderstwo (corto, 1957)
Dos hombres con un armario (corto, 1958)
Lámpara (corto, 1959)
Gdy spadają anioły (corto, 1959)
El gordo y el flaco (1961)
El cuchillo en el agua (1962)
Ssaki (corto, 1963)
Les plus belles escroqueries du monde (1964, sólo un episodio)
Repulsión (1965)
Callejón sin salida (1966)
El baile de los vampiros (1967)
Rosemary's Baby (1968) o La semilla del mal.
Cinema Different 3 (1970)
Macbeth (1971)
¿Qué? (1973)
Chinatown (1974)
Le Locataire (1976)
Tess (1979)
Piratas (1986)
Frantic (1988) (Frenético)
Bitter Moon (1992) (Lunas de Hiel)
La muerte y la doncella (1994)
The Ninth Gate (1999) (La novena puerta)
El pianista (2001)
Oliver Twist (2005)
A cada uno su cine (2007)
El escritor fantasma (2010)
Un dios salvaje (Carnage) (2011)







Fragmento de Delirio a Dúo por Eugene Ionesco

ELLA: ¡La vida que me prometiste! Y la que me das! Dejé a un marido por seguir a un amante. ¡El romanticismo! El marido valía diez veces más, seductor! Él no me llevaba la contra estúpidamente.
ÉL: Yo no te llevo la contra por capricho. Cuando decís cosas que no son verdad, no puedo aceptarlas. Tengo la pasión de la verdad.
ELLA: ¿De qué verdad? Te digo que no hay diferencia. Esa es la verdad: caracol, tortuga, es lo mismo.
Él: De ninguna manera, No son el mismo animal.
ELLA: Vos si que sos animal. Idiota!
ÉL: La idiota sos vos.
ELLA Vos me insultás, imbécil, repugnante, seductor!
ÉL: Pero, escuchá. Por lo menos, escuchá.
ELLA: ¿Qué querés que escuche? Después de diecisiete años que llevo escuchándote. Diecisiete años ya, que me arrancaste a mi marido, a mi hogar.
ÉL: Pero eso no tiene nada que ver con la cuestión
ELLA: ¿Con qué cuestión?
ÉL: Con la cuestión que estamos discutiendo.
ELLA: ¡Se acabó! Ya no hay cuestión. El caracol y la tortuga son el mismo animal.
ÉL: No, no son el mismo animal.
ELLA: Sí, son el mismo.
Él: Todo el mundo te va a decir que no.
ELLA: ¿qué mundo? La tortuga ¿no tiene caparazón? Respondé.
ÉL: ¿Y qué?
ELLA: ¿el caracol no la tiene también?
Él: Sí. ¿Y qué?
ELLA: El caracol y la tortuga ¿no se encierran en su caparazón?
ÉL: Sí. ¿Y qué?
ELLA: La tortuga o el caracol, ¿no es un animal lento, baboso, de cuerpo curvo? ¿no es una especie de reptil pequeño?
ÉL: Sí. ¿Y qué?
ELLA: Entonces, ya lo ves. Yo pruebo lo que afirmo. ¿no se dice: Lento como una tortuga, lento como un caracol? Y el caracol, es decir, la tortuga, ¿no se arrastra?
ÉL: No exactamente.
ELLA: ¿no exactamente qué? ¿querrás decir que el caracol no se arrastra?
ÉL: Sí.
ELLA: Entonces, ya lo ves. Es lo mismo que la tortuga.
ÉL: Te digo que no.
ELLA: Testarudo, caracol Explicá por qué.
ÉL: Porque sí.
ELLA: La tortuga, es decir, el caracol, se pasea con la casa a cuestas. La construyó él mismo.
ÉL: La babosa tiene parentesco con el caracol. Es un caracol sin casa Pero la tortuga no tiene nada que ver con la babosa. ¡ah! Ya estás viendo que no tenés razón.
ELLA: Pero, explícame, zoólogo, explícame por qué no tengo razón.
ÉL: Bueno, porque...
ELLA: Decime las diferencias, si las encontrás.
ÉL: Porque... Las diferencias... también hay parecidos, no puedo negarlo.
ELLA: Entonces ¿por qué lo negás, a pesar de todo?
ÉL: Las diferencias consisten en que... En que... Es inútil, porque no querés admitirlas, y además yo estoy muy cansado. Ya te lo he explicado todo, no vamos a volver a empezar. Estoy harto.
ELLA: No querés explicarlo porque no tenés razón. No podés dar razones sencillamente porque no las tenés, Si tuvieras buena fe lo confesarías. Tenés mala fe, siempre tuviste mala fe.
ÉL: Decís tonterías, siempre decís tonterías. Vamos a ver, la babosa forma parte... O, mejor dicho, el caracol... y en cambio, la tortuga...
ELLA: Ay, basta! ¡Callate! Mejor será. No puedo seguir oyéndote divagar.
ÉL: Yo tampoco puedo seguir oyéndote. ¡No quiero volver a oír Nada!
ELLA: No nos entenderemos nunca.
Él: ¿cómo nos vamos a entender? No nos entenderemos nunca. (Pausa.) Vamos a ver. ¿la tortuga tiene cuernos?
ELLA: No me fijé nunca.
ÉL: El caracol los tiene.
ELLA: No siempre. Cuando los saca. La tortuga es un caracol que no saca los cuernos. ¿de qué se alimenta la tortuga? De lechuga. El caracol también. Por lo tanto, son el mismo animal. Dime lo que comes, te diré quién eres. Por otra parte, la tortuga y el caracol son comestibles.
ÉL: No se preparan del mismo modo.
ELLA: Y además, no se comen entre ellos. Los lobos tampoco. Porque son de la misma especie. Lo cual quiere decir, a lo más, que el uno es una variedad de la otra. Pero es la misma especie, la misma especie.
ÉL: Especie de tarada.
ELLA: ¿qué estás diciendo?
ÉL: Decía que vos y yo no somos de la misma especie.
ELLA: Podías haberte dado cuenta hace mucho tiempo.
ÉL: Me di cuenta desde el primer día. Ya era demasiado tarde. Debería haberme darme cuenta antes de conocerte. El día anterior. Desde el primer día, comprendí que no nos íbamos a comprender nunca.
ELLA: Tendrías que haberme dejado con mi marido, con el cariño de los míos, tendrías que habérmelo dicho, y dejarme cumplir mi deber. Un deber que era un placer de todos los instantes, de día y de noche.
Él: ¿qué idea te dio de venirte conmigo?
ELLA: Fuiste vos quien me arrastraste, ¡seductor! ¡hace diecisiete años! A esa edad no sabe una lo que hace. Abandoné a mis hijos. No tenía ninguno. Pero habría podido tenerlos. Todos los que hubiese querido. Habría podido tener hijos que me hubiesen rodeado, que habrían podido defenderme. Diecisiete años!
Él: Y habrán otros diecisiete! Diecisiete años más va a seguir dando vueltas a la máquina!
ELLA: Porque no querés admitir las evidencias. Empezando porque la babosa, seguro que tiene su casita escondida. Entonces, es un caracol. Por lo cual, es una tortuga.
Él: ¡Ah!, pero el caracol es un molusco, un molusco gasterópodo
ELLA: El molusco sos vos. El molusco es un animal blando. Como la tortuga. Como el caracol. No hay diferencias. Si asustás al caracol, se esconde en su cáscara, exactamente como la tortuga. Una prueba más de que son el mismo animal.
Él: Después de todo, me da lo mismo. Años enteros llevamos disputando por la tortuga y el caracol.
ELLA: El caracol, es decir, la tortuga.
Él: Como se te antoje. Ya no quiero oír hablar más de ello. (Pausa.) Yo también dejé a mi mujer. Claro, es verdad, que ya estaba divorciado. Uno se consuela pensando que eso le ha sucedido a muchísima gente. Uno no se debe divorciar. Si no me hubiera casado, no me habría divorciado. Uno nunca sabe.
ELLA: Ah, sí, con vos nunca se sabe! Sos capaz de todo. No sos capaz de nada.
Él: Una vida sin porvenir no es nunca otra cosa que una vida sin porvenir. Ni siquiera eso.
ELLA: Hay personas que tienen suerte. Los afortunados. Los desafortunados no la tienen.
Él: Tengo demasiado calor.
ELLA: Yo tengo frío. Éstas no son horas de tener calor.
Él: ¿ves cómo no nos entendemos? Nunca nos entendemos. Voy a abrir la ventana.
ELLA: Querés que me hiele. Me querrás matar.
Él: No quiero matarte. Quiero aire.
ELLA: Decías que había que resignarse a la asfixia.
Él: ¿cuándo dije eso yo? Nunca dije eso.
ELLA: Sí, lo dijiste. El año pasado. Ya no sabés ni lo que decís. Te contradecís.
El: No me contradigo. Son las estaciones.
ELLA: Cuando tenés frío, bien que me impedís abrir la ventana.
Él: Eso es lo que tengo que echarte en cara; que tengas frío cuando tengo calor, que tengas calor cuando tengo frío. Nunca tenemos frío ni calor al mismo tiempo.
ELLA: Nunca tenemos frío ni calor al mismo tiempo.
Él No. Nunca tenemos calor ni frío al mismo tiempo.
ELLA: Es porque vos no sos un hombre como los demás.
Él: ¡Que no soy un hombre como los demás!
ELLA:. No, desdichadamente, no sos un hombre como los demás.
Él: No. No soy un hombre como los demás, afortunadamente.
ELLA: ¡Desdichadamente!
Él: ¡Afortunadamente! No soy un hombre vulgar, soy un idiota. Como todos los idiotas que conociste. ¡No soy un cualquiera! He estado invitado en la casa de Princesas que iban descotadas hasta el ombligo y para tapar el escote se ponían encima chaquetitas, sin lo cual habrían estado desnudas. Tenía ideas geniales, hubiese podido escribirlas, me lo habrían pedido. Habría sido un poeta.
ELLA: Te pensás que sos más vivo que los demás; yo también lo creí, un día en que estuve loca. No es verdad, fingí creerlo. Porque me sedujiste, pero no sos más que un cretino.
Él: ¡Cretina!
ELLA: ¡Cretino! ¡Seductor!
Él: No me insultes. No vuelvas a llamarme seductor. ¿no te da vergüenza?
ELLA:  No te insulto. Te desenmascaro.
El: ¡Tortuga!
ELLA: ¡Caracol!
Delirio a Dúo
Eugène Ionesco
Año publicación: 1956




Acerca de los realizadores cinematográficos y el tratamiento que le han dado a la violencia en sus obras, ya sea aquella explícita y sangrienta como aquella sutil y difícil de registrar, ya hemos hablado mucho, y hemos tratado de resaltar las peculiaridades que se han manifestado en cada uno de ellos. Con esto queremos decir que no es lo mismo la violencia en manos de Spielberg o de Pakinpah que como la han visto Trufaut, Bresson o Michael Haneke. Múltiples factores de orden psicológico, cultural o social han condicionado esas miradas, inclusive consideraciones estéticas. La objetividad, se podría suspender, en función de la concepción del mundo y la ideología que impregna cada obra según su realizador.

En el caso de Roman Polanski, nacido en Francia el 18 de agosto de 1933, hizo sus estudios de cine en la Escuela Nacional de Cine de Łódź, en Polonia, donde también estudiaron directores, -excelentes realizadores- como Jerzy Skolimowski, Andrzej Wajda, Krzysztof Kieślowski, etc. En los inicios de la 2da. Guera Mundial, a raíz de su condición judía, sus padres emigraron a Cracovia, Polonia, lo que implicó una terrible experiencia que luego llevaría al cine.

No vamos a hacer una biografía de Polanski, que cualquier lector puede encontrar en sitios dedicados a ese menester. Sí, vamos a llamar la atención de la importante y fundamental influencia de la Escuela de Lodz, en definitiva el cine polaco y ruso, y la del cine francés, en especial la Nouvelle Vague con Jean-Luc Godard, François Leront, François Truffaut, Claude Chabrol, etc. Todos asumimos la importancia del movimiento francés en el cine universal, pero no podemos dejar de lado que en las décadas del 50 y 60 del siglo pasado las cinematografías polaca, soviética, checoeslovaca, húngaro o yugoslavo, tuvieron una gravitación estética de suma importancia.

El teatro del absurdo, su estética, recordemos que Ionesco es de origen rumano, volcó en el teatro la absurda lógica de una sociedad decadente donde la violencia cobra un protagonismo insospechado en gradiente, en subida, acrecentándose paulatinamente, reflejando los conflictos, la crisis y el caos de individuos aparentemente corteses y agradables, pero que encierran el germen, la génesis, de la enfermedad que late en sus propios hijos. La agresión va cobrando forma, los diálogos son la expresión cabal de la enajenación, las palabras no expresan lo que en realidad debieran expresar, el entendimiento se obnubila y nadie escucha a nadie y el dolor y la inconciencia, la indiferencia y la negación de la realidad se hacen dueños del hombre para sumirlo en la alienación unívoca y fatal. Este es el film de Polanski. Los lugares cerrados, los espacios que se tornan enfermizos, la absurda escenografía, la incongruencia de las actitudes y las conductas, encierran un sentimiento de total incomunicación e impotencia total ante los hechos y el mundo que los rodea. Los objetos más insignificantes se convierten en manifestaciones exageradas, en representaciones de comportamientos e inconductas, reflejo de la patológica confusión de la sociedad actual.



Uno de los personajes, Penelope Longstreet, menciona un ensayo que se encuentra escribiendo sobre Darfur, el conflicto de Darfur en Sudán, escenario de una guerra étnica, social y política jamás vista por su carácter sanguinario, guerra asentada sobre la falta del agua (el acuífero de Darfur), el hambre y las enfermedades. Mientras, la insignificante pelea de sus hijos, -uno de ellos pierde un diente- inicia una ilógica e irracional discusión donde se tocan temas como la homofobia, los fundamentos misóginos, raciales y llenos de prejuicios como parte de la agresividad del encuentro de los dos matrimonios.

En definitiva, esta comedia de terror, claustrofóbica y absurda, muestra el encierro en el cual se encuentran dos parejas, cuatro paredes donde las miserias de cada uno de ellos, y de cada matrimonio, Polanski relata como reflexión final e irónico testigo de la destrucción en la que se encuentra el hombre y sus instituciones sociales más preciadas pero a la vez más hipócritas, ya que son socavadas sistemáticamente por la mentira de un estado ético-moral impregnado de agresividad y violencia.

Héctor Correa
Punta Alta, abril de 2012

domingo, 1 de abril de 2012

CINE CLUB "DOS MIRADAS" EN LA BIBLIOTECA ALBERDI



La Biblioteca junto con la colaboración invalorable de los hermanos Correa está organizando un ciclo de Cine Club.

Comenzará el sábado 28 de abril a las 18:00 con una frecuencia quincenal.

La 1º película que se proyectará es : "Cinema Paradiso" (1987) del director italiano Giuseppe Tornatore, film muy emotivo, con mútltiples refererencias a la historia del cine.

Los socios de la Biblioteca no pagan entrada.

sábado, 10 de marzo de 2012

AM ENDE KOMMEN TOURISTEN. LLEGARON LOS TURISTAS


Título original: AM ENDE KOMMEN TOURISTEN
Origen: Alemania
Duración: 87 minutos

FICHA TÉCNICA
Robert Thalheim (Libro y guión)
Britta Knöller (Producción)
Hans-Christian Schmid (Producción)
Yoliswa Gärtig (Fotografía)
Michal Galinski (Dirección de arte)
Rita-Maria Hallekamp (Dirección de arte)
Ewa Krauze (Vestuario)
Stefan Kobe (Edición)
Anton K. Feist (Sonido y Música)
Uwe Bossenz (Sonido y Música)

ELENCO
Alexander Fehling (Sven Lehnert)
Ryszard Ronczewski (Stanislaw Krzeminski)
Barbara Wysocka (Ania Lanuszewska)
Piotr Rogucki (Krzysztof Lanuszewski)
Rainer Sellien (Klaus Herold)
Lena Stolze (Andrea Schneider)
Lutz Blochberger (Jürgen Dremmler)
Willy Rachow (Lehrling Micha)
Roman Gancarczyk (Restaurator Karol)
Adam Nawojczyk (Restaurator Piotr)
Halina Kwiatkowska (Zofia Krzeminska)
Joachim Lätsch (Lehrer)


Para poder hablar sobre este film es necesario ubicarnos geográficamente. Es decir, para esta historia no sólo es importante el dato histórico, sino dónde se desarrollan los acontecimientos que trataremos de analizar.

Robert Talheim, su realizador, tiene 38 años, nació en Berlín y este es su segundo film. El primero, muy premiado, se titula ”Netto”, estrenado en Alemania en 2005.

En Alemania, aún hoy, no es lo mismo vivir en Berlín que en Bonn. Berlín guarda todavía muchos resabios de la masacre nazi, al menos en los aspectos emocionales más que socio-culturales. El director de esta película hizo su “servicio civil”, aunque esto suene mal, en el departamento de pedagogía del Centro Internacional de Encuentro Juvenil, precisamente en Auschwitz, tal como lo hace el protagonista del film.

Para clarificar aún más la ubicación donde se desarrolla esta pequeña historia, diremos que entre Berlín, donde se encontraba el famoso muro que separó durante más de 40 años las dos Alemanias, y Auschwitz, Oświęcim, Polonia, sólo hay 553 km., más menos la distancia entre Punta Alta y Neuquén; y entre Berlín y Bonn la antigua capital de la Alemania Federal es de 606 km., un poco menos que a la ciudad autónoma de Buenos Aires. Tales las distancias que el ejército nazi tuvo que caminar para iniciar una de las masacres más atroces de la humanidad en el s. XX. Y es el camino que nuestro personaje tuvo que franquear para llegar a uno de los lugares más increíbles de la historia europea escrita.


Esta pequeña digresión sobre la geografía del film para unos no será necesario, pero para otros constituirán datos casi fundamentales para la comprensión de los sentimientos, las emociones, los intereses y los conflictos interpersonales que se observan en el desarrollo del cuento. Esto tendría que ser así para cualquier film, pero en este caso cobra el sentido de la implacable historia y su incidencia en la psicología y los caracteres de los personajes, elementales muchos de ellos, pero de suma complejidad algunos otros por sus dudas y planteos existenciales producto precisamente de esos acontecimientos.

El exterminio de millones de judíos no se produjo en el marco de una guerra simple y convencional, fue un genocidio, un holocausto, que muchos aún hoy tratan de explicar o de encontrarle sentido. Podemos incursionar en una disquisición desde los grandes intereses económicos europeos y del mundo entero que Hitler se atrevió a cuestionar, podemos acercarnos desde lo religioso a partir de la lucha por el poder espiritual de gran parte de la humanidad, o desde lo étnico y los poderosos designios que ciertos pensadores invocaban para el dominio de la tierra de unos hombres especiales sobre otros de inferior condición, y habrá muchas más. Lo que sí es cierto es que todas estas causas han confluido de alguna manera, sin duda, para generar la guerra más sangrienta del s. XX. Que un chico de veinte años pueda comprender este fenómeno es difícil, y requiere de un proceso vital, de maduración, no sólo racional y filosófico. Esta película incursiona en la vivencias que Sven, recién llegado de Berlín para hacer su servicio social, tiene cuando mira a su alrededor las calles, casas, barracas, museos y personajes, de este gran campo de concentración que fue Auschwitz. Cuidar a un sobreviviente, que generacionalmente nadie entiende, y a muchos molesta; descubrir visualmente las valijas que los alemanes hacían preparar a los judíos, engañados, para luego trasladarlos a las cámaras de gas; y pisar esa tierra polaca, con sus hombres y mujeres, su cultura y sus costumbres, y enamorarse candorosamente de una de ellas, no deja de constituir uno de los caminos más ricos y profundos que un hombre puede recorrer.



Tres aspectos resaltan de este film y, por lo tanto de la historia o de la concepción con que fue elaborada; uno de ellos es la confusión en la que se encuentra viviendo la juventud polaca residente en Auschwitz; la segunda, la ignorancia y la indiferencia con que tratan el holocausto; y tercero considerar que están viviendo en un hoyo contaminado por una historia que ni les interesa ni la entienden, y por lo tanto deben abandonar. Por último, como causa y dato curioso, Auschwitz se fue transformando en una región turística, donde alemanes, y en general europeos, pueden recrear, desde un ángulo pintoresco y de color las consecuencias de la masacre nazi.


Por último, podemos decir que el cine universal, y especialmente el hollywoodense, han filmado innumerables películas sobre el holocausto y la cuestión judía. Podríamos citar dos grandes documentales, “Nuit et brouillard” -1955- (Noche y niebla) del gran director francés Alain Resnais, y  “Shoah” (1985), de Claude Lanzmann, también francés. Y, en el terreno de la ficción, casi toda la filmografía del austríaco Michael Haneke, en especial “The White Ribbon” -2009- (La cinta blanca), sobre los fundamentos antropológicos y sociales del origen del nazismo.

Héctor Correa
Punta Alta, marzo de 2012






domingo, 4 de marzo de 2012

J. EDGAR. EL PODER ORGANIZADO

Película: J. Edgar. Dirección: Clint Eastwood. País: USA. Año: 2011. Duración: 137 min. Interpretación: Leonardo DiCaprio (J. Edgar Hoover), Naomi Watts (Helen Gandy), Armie Hammer  (Clyde Tolson), Josh Lucas (Charles Lindbergh), Ed Westwick (agente Smith), Judi Dench (Annie Hoover), Damon Herriman (Bruno), Jeffrey Donovan (Robert Kennedy), Dermot Mulroney (coronel Schwarzkopf), Denis O’Hare (Albert Osborne). Guión: Dustin Lance Black. Producción: Clint Eastwood, Brian Grazer  y Robert Lorenz. Música: Clint Eastwood. Fotografía: Tom Stern. Montaje: Joel Cox y Gary Roach. Diseño de producción: James J. Murakami. Vestuario: Deborah Hopper. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Estreno en USA: 9 Noviembre 2011.







Del análisis formal de esta película, en primera instancia, “El Ciudadano Kane” de Orson Welles quizá sea la obra más influyente en lo que respecta a la estrutura narrativa y a ciertos contenidos relacionados con la cultura, la política, la moral, la ética o los comportamientos de los medios frente al fenómeno J. Edgar Hoover. Durante la guerra fría, y aún permanecen vigentes, muchos países crearon instituciones del estado destinadas a la vigilancia, el control y la intromisión en la vida privada de sus ciudadanos. También tuvieron sus fantasmas, sus actitudes paranoicas y sus agentes preparados mentalmente para llevar a cabo todo tipo de operaciones sobre los hombres, sean estos políticos o no, y sus pensamientos, ideas o formas de pensar “sospechosas” para la presunta seguridad de los habitantes y el poder.

Clint Eastwood disecciona en este film uno de ellos, quizá el más significativo para EE.UU y el mundo entero. Su manera de narrar los aspectos más oscuros de su vida y poner el acento en la permanente interacción vida privada-hombre público, moral-ética y concepciones ideológicas, traducidas formalmente en un continuo devenir espacio-temporal de imágenes y escenas de su niñez; su peculiar relación con una madre castradora, y, como ineludible consecuencia, la incidencia de todo en la formación de la mayor y más poderosa organización policial y represora de toda la historia de la humanidad, convierte este biopic en una cabal síntesis de la cultura norteamericana.



Dustin Lance Black, el guionista, hijo de una familia mormona, muy interesado por la problemática gay en Estados Unidos, había recibido un premio (Oscar) al mejor guión original por el film “Milk” (sobre la biografía de Hervey Milk) dirigido por el director Guy Van Sant, que más que una biografía sobre un candidato a alcalde es un verdadero examen de la cuestión gay en ese país. Lo que explicaría el tratamiento dado a Hoover y sus allegados o amigos por Eastwood en esta película. El guión es una pintura de la madre castradora, el amigo leal de condición homosexual, su personalidad tremendamente contradictoria, su mirada crítica brutal e implacable sobre la hipocresía, y su afán mesiánico contra la irrupción de lo extranjero y bárbaro a sus ojos, que con el uso pragmático e iconoclasta del poder represor con una increíble cuota de imaginación y total carencia de escrúpulos, lo convierten en un personaje rico y profundo, desaliñado e impío, síntesis y concentrador de las transformaciones más profundas de los métodos investigativos del FBI, y su influencia sobre la sociedad toda.



Sobre estos temas, incluido por supuesto el FBI, las razones de la contradictoria y perversa por momentos, personalidad de Hoover, Hollywood ha hecho muchos films. Podríamos decir que el cine negro, producto de la novela negra, ha tocado en cada obra algún rasgo de este perfil severo y sombrío. Si analizáramos las narraciones de Carroll John Daly, Dashield Hammet, Raymond Chandler, Ross McDonald, James M. Cain, Jim Thompson, o James Hadley Chase, cada personaje, cada héroe o mafioso, cada investigador privado o policía, llevan o nos llevan hacia J. Edgar. Más, podríamos decir que la historia del FBI es la historia de la novela policial negra y, como consecuencia, del cine negro.

El otro aspecto, que hace de este film muy interesante es la forma que eligieron para contar este biopic. Orson Welles inicia “El Ciudadano” cuando una palabra que pronuncia Kane “rosebud” dispara una investigación sobre la vida de uno de los magnates (William Randolph Hearst) más sombríos de EE.UU. La investigación recoge varias versiones del mismo personaje y de los mismos hechos haciendo avanzar el cuento por diversos niveles y caminos de la historia misma del país. En J. Edgar, creador del FBI, Hoover va narrando distintos aspectos de su biografía a distintos escribas, contando desde varios y distintos ángulos interesantes acontecimientos de la historia norteamericana y de su propia tenebrosa psicología. Ambos, tanto Hoover como Kane confluyen en demostrar que los fundamentos de sus absurdas vidas tienen en sus madres y padres razones insoslayables.



El guión, como la historia, contempla varios planos, todos centrados en el protagonista. Primero ¿cómo contar esta biografía? El recurso es que Hoover vuelca, no todo, pero al menos muchas aristas conflictivas, a periodistas. No importa quienes son ellos. Las imágenes remplazan la escritura en un ir y venir temporal y espacial que, suponemos, va plasmándose en el papel. Segundo, el devenir histórico del relato, de ser, el propio J. Edgar, un mero e ignoto soplón sumido en una biblioteca importante, a ser el creador de la mayor organización con características policiales y anticomunistas del mundo. Y tercero, la psicología de este personaje, su homosexualidad, su extraña y perversa relación con su madre, su amigo gay de toda su trayectoria -ambos son mostrados ancianos por Eastwood-, y su otra increíble e inverosímil correspondencia con la que se constituye en secretaria y guardadora de los más tenebrosos secretos de estado, de sus participantes y de sus miserias.

Ya, en otros films, como “Río Místico”, “Gran Torino” o “Banderas de nuestros padres”, estos planos se vislumbran con más claridad y transparencia, constituyen tópicos que se van repitiendo, con originalidad y creatividad, y perfilan un cine de una calidad formal y conceptual, que orillan una obra distinta, de hondas raíces políticas, sociales y antropológicas que, sin duda, apuntan a advertir y desmenuzar los peligros de una sociedad enferma y descontrolada como es la norteamericana.

Héctor Correa
Punta Alta, marzo de 2012


sábado, 3 de marzo de 2012

OPINIÓN. LOS CINEASTAS ARGENTINOS SE SUICIDARON





Sábado 03 de marzo de 2012

Cine / Polémica abierta

Frémaux, en el ojo de la tormenta

Por Marcelo Stiletano | LA NACION

"Los cineastas argentinos se suicidaron." La frase desató un enorme revuelo en las últimas horas, sobre todo, porque quien la pronunció es nada menos que Thierry Frémaux, el delegado general del Festival de Cannes y, como tal, responsable de la programación de la sección oficial de la muestra de cine más importante del mundo.
Desde México, donde participa del Festival Internacional de Guadalajara, Frémaux lamentó lo que aparecería como un retroceso del cine nacional desde su visión. "Esperábamos más, luego de un momento inicial importante. Pero nunca creció. Los cineastas argentinos se suicidaron. Pablo Trapero es el único que les está apostando a las películas distintas, sin importarle el éxito de la taquilla", señaló.
Frémaux hizo estas declaraciones periodísticas en el contexto de un análisis de distintas expresiones cinematográficas nacionales. Señaló que México "es el país del melodrama y el cine mexicano es cada vez más necesario en nuestra programación" y que Brasil "es una gran industria con un cine para el gran público".
Las referencias a la Argentina del hombre fuerte de Cannes abrieron un fuerte debate. Frémaux es muy conocido entre nosotros y pasa por aquí por lo menos una vez por año. La última vez estuvo a fines de noviembre para presentar por segunda vez la Semana del Cine Europeo, que él mismo se ocupa de programar con títulos inéditos que pasaron por Cannes, y participar de Ventana Sur, creado como mercado internacional en estrecha colaboración con Cannes.
Frémaux compartió esas iniciativas y otras actividades en Buenos Aires con la presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Liliana Mazure, que ayer reaccionó con sorpresa ante los dichos del francés. "Por supuesto, se trata de una declaración que no puedo recibir con agrado y estamos buscando a Thierry para que nos aporte algunas precisiones al respecto", dijo a LA NACION.
A juicio de la funcionaria, Frémaux "habla en función del perfil de las películas que él selecciona como programador de la sección oficial competitiva de Cannes y no de todo el cine en general, porque El secreto de sus ojos, que fue un éxito en todo el mundo y ganó un Oscar, no pasó por Cannes".
Para Mazure, hay que desvincular las afirmaciones de Frémaux del panorama general del cine argentino. "Lo que Thierry dijo tiene que ver sólo con las películas que él necesita para el festival. Desde el Incaa, en cambio, impulsamos y fomentamos la creación de un industria con títulos más y menos comerciales, más y menos experimentales, apoyando a los consagrados y a los debutantes. Apoyamos a nuestros realizadores para que vayan a Cannes, pero dentro de un perfil determinado. Hay que evitar cualquier generalización."
Uno de los films de los que se habla para Cannes 2012 es, precisamente, El elefante blanco, el más reciente trabajo de Trapero, cuyo estreno en la Argentina, previsto para el 24 de mayo próximo, coincidirá con el tramo final de la muestra en la Costa Azul. Carancho, la obra anterior de Trapero, acaba de estrenarse en Inglaterra.
estadisticas

domingo, 15 de enero de 2012

OPINÓN. UNA PEQUEÑA CABEZA DE GOLIAT

Ver nota en www.pagina12.com.ar
espectaculos
Domingo, 15 de enero de 2012
CULTURA › UNA RECORRIDA POR LA VIDA ARTISTICA DE BAHIA BLANCA

Cambio de relato en la ciudad-puerto

Museos con fuerte presencia de lo social, publicaciones, bibliotecas populares, bandas de música y murgas dan cuenta de la renovada vida cultural de una ciudad que, vista desde afuera, carga con el estigma del diario La Nueva Provincia.

Por Emilia Erbetta
Ni tan cerrada, ni tan aburrida, ni tan conservadora. Más bien a Bahía Blanca se la podría definir como engañosa, porque para empezar no es ni tan blanca ni tan bahía: lo que hay es una ría de costa industrial, privatizada y donde nadie se puede bañar. Una ciudad que existe por y para un puerto multinacional y junto a uno de los polos petroquímicos más grandes del país. No es raro que tenga mala fama: además es cuna de La Nueva Provincia, un diario tristemente célebre por su defensa de la represión ilegal. Pero siempre hay grietas: en los discursos y en la idea que una ciudad tiene sobre sí misma.
“La gestión cultural en Bahía durante los ’80 tuvo gran entusiasmo y movilidad”, recuerda Gustavo López, artista plástico y fundador de la editorial VOX, indispensable para pensar la poesía argentina de los últimos veinte años. En los ’90, asegura, se dio “un cambio de paradigma, una renovación en los modos de producir y también en las formas en que éstos se expresan”. La creación en 1995 del Museo de Arte Contemporáneo y la consolidación del proyecto del Museo del Puerto, que se había inaugurado en 1987, significaron dos cambios institucionales fundamentales en la década. “A la par surgían artistas jóvenes interesantes, un grupo de teatro que se llamó Caos y un clima que se percibía nuevo y diferente para poder producir en el campo cultural”, precisa López.
Desde el año ’85, Sergio Raimondi, poeta y recientemente nombrado director del Instituto Cultural de la ciudad, viene trabajando con lo que él define como un “concepto de cultura extenso, que pone en crisis la correspondencia que a veces se naturaliza entre cultura y arte, y que trata de abrir el sentido de las prácticas que se entienden como culturales para recuperar también las prácticas del trabajo”. En ese momento era estudiante de Letras en la Universidad Nacional de Sur (hoy es profesor de Literatura Contemporánea) y parte de los poetas mateístas, un colectivo de artistas que para poner la poesía en contacto con la ciudad la estampó en cuanto paredón encontró. Con Raimondi, y al frente del Gabinete de Planificación Cultural, trabajan Marcelo Díaz, también poeta y ex mateísta, y Guillermo Goicochea, responsable de la editorial 17 Grises y profesor de Filosofía Oriental en la UNS. “Nosotros pensamos la cultura con un sentido bastante territorial, pero también como un espacio donde se piensa la historia de la ciudad y donde se proyectan posibles ciudades del futuro, ciudades más participativas, donde el debate, las tensiones o el conflicto no son pensados desde un aspecto meramente negativo, sino como el motor de una sociedad”, profundiza Raimondi. En este sentido, la apuesta será “hacer de las acciones culturales y artísticas, experiencias para pensar y hacer lo público”. Un caso sería el trabajo de organización del Carnaval: “La alegría de los corsos hay que pensarla en simultaneidad con una capacidad de autoorganización y autogestión que para nosotros –se planta Raimondi– es inescindible de la experiencia acumulada de la recuperación democrática en la Argentina”.
¿Cuáles son los vínculos entre Nirvana y la cerealera Cargill? ¿Qué relación hay entre la historia económica del país y los modos de cocinar una empanada? ¿Cómo se piensa la historia de una ciudad que vive por y para un puerto que primero fue inglés, después estatal y por último multinacional? Todas estas preguntas y muchas más guían el trabajo del Museo del Puerto, una institución municipal que nació con la iniciativa de un grupo de vecinos de Ingeniero White y se ubicó en una construcción de 1907 que originalmente había sido de la empresa inglesa Ferrocarril Sud.
El museo trabajó sobre los relatos de la inmigración europea de principios del siglo XX hasta agosto del 2000, cuando un escape de cloro y la declaración de la emergencia pesquera, con piquetes que impedían el acceso al Polo incluidos, hicieron urgente la pregunta sobre la función social de un museo y sobre cómo debía pensar ya no el pasado, sino el presente. “Desde una perspectiva materialista de la historia y articulando lo micro y lo macro, lo cotidiano con lo productivo, nos preguntamos, por ejemplo, sobre el montón de cocinas que les tienen que dar de comer a los obreros para que el puerto salga en el diario con una cifra record de exportación”, le explican a Página/12 Milagros Bilbao y Leandro Beier, parte del equipo que lleva adelante los proyectos junto con la comunidad. El museo es un referente en museología comunitaria y tiene uno de los archivos de relatos orales más extensos del país, más de mil cintas digitalizadas con entrevistas a estibadores, enfermeras, cocineras, trabajadores de la Junta Nacional de Granos, etcétera.
Desde ahí no hay que caminar demasiado para llegar a Ferrowhite, el museo que funciona desde el 2003 en lo que fueron los talleres de mantenimiento de la ex Usina General San Martín, que en algún momento le dio luz a toda la ciudad. La historiadora y poeta Ana Miravalles advierte que “pensar el ferrocarril acá no tiene que ver con la nostalgia del guarda, la estación, del tren que pasa o de los viajeros, sino con una actividad económica, la exportación agrocerealera, que se inicia hace cien años y que al día de hoy sigue siendo la más importante”. Miravalles es parte del equipo que, encabezado por Reynaldo Merlino, lleva adelante el museo. La mirada de Ferrowhite hace foco en el trabajo ferroportuario y se propone como un lugar de encuentro y puesta en circulación de las voces de los trabajadores. Ferrowhite también es un taller, un espacio donde la mirada sobre la historia se encarna en prácticas muy concretas y que encuentran un lugar en el taller de producción crítica Cómo funciona la Cosa, que propone técnicas de serigrafía para llevar a remeras o al papel imágenes que retratan cómo es la vida cotidiana en ese lugar, y que se extiende a la fabricación de artefactos.
“Hay un relato de la ciudad que ya no da cuenta de lo que se percibe, entonces hay que cambiar ese relato para construir uno en el que de algún modo todos nos podamos reconocer”, plantea Marcelo Díaz, también coordinador de Estación Rosario, una plataforma cultural que el año pasado, por ejemplo, organizó un campeonato de picnic y un proyecto de teatro documental en el que los propios trabajadores llevan sus historias de vida a escena. Díaz sabe que ese discurso hegemónico no sale de la nada, que tiene que ver con una realidad que existió y existe, pero destaca que “con sus prácticas, hay mucha gente que está diciendo que quiere vivir de otra manera, espacios como Patio Espiral, El Peladero, Hamaca, publicaciones como Troche & Moche o Pájaro, las bibliotecas populares, las mil bandas de música y las murgas dan cuenta de eso. Lo que hay que hacer es articular la capacidad de organización y la experiencia de gestión del Estado con la vitalidad de estas propuestas independientes, poner eso en palabras, en un relato múltiple, y potenciar la transformación”.
En todas estas propuestas hoy se puede leer la impronta del 2001 como momento que cambió también la forma de pensar la cultura, ahora más ligada a la autogestión. Algo de eso ya había en el espacio VOX, que se inauguró en 1998 y atrajo hacia la ciudad a una gran cantidad de escritores, críticos y artistas. Entonces ese tipo de experiencias transcurría con pocos recursos y casi sin apoyo institucional. “Caminaban en contra del viento”, dice Raimondi, y ahí estaba parte de su potencia. No sólo VOX, también La Casa del Sol Albañil, uno de los primeros talleres de arte que se creó en la ciudad después de la dictadura, en 1986. Sin embargo, ahora esos proyectos autogestivos parecen encontrarse con una gestión municipal que se propone integrarlos: “Queremos poner en valor esas prácticas y esas intervenciones que están abriendo la ciudad”, proyecta Raimondi, que, no es casualidad, estuvo al frente del Museo del Puerto hasta el año pasado.

OPINIÓN. UN ANÁLISIS LOCAL SOBRE UN FENÓMENO UNIVERSAL





INFORME ESPECIAL / ¿QUE CINE VEMOS EN BAHIA? Hollywood y muy poco más
Texto: Ricardo Aure raure@lanueva.com


* Condicionadas por la penetración monopólica del cine norteamericano, mucho de lo mejor del cine europeo y latinoamericano no llega a la ciudad. Lo que viene, está limitado a circuitos alternativos.
* Para el cronista Julio Uyúa, las películas que nos mandan no apuntan a la reflexión, sino "al shopping , la Coca Cola y el pochoclo".
* Crítico e investigador desde hace 45 años, Agustín Neifert alerta que con repetidos formatos se apunta a formar mentalidades que rechacen las producciones nacionales, latinoamericanas o europeas.


     El 70 por ciento de los estrenos en Bahía Blanca viene de Hollywood, casi todos con el mismo formato audiovisual: animación, de acción y aventuras con un uso intensivo de los efectos visuales y, últimamente, del sistema 3D.
     En la ciudad funcionan 12 salas (5 en el centro y 7 en el Bahía Blanca Plaza Shopping), pero raramente compiten porque se reparten los mismos títulos.
     Para Agustín Neifert, tales variantes expresivas "van conformando una mentalidad que en adolescentes y jóvenes produce un rechazo natural hacia el cine argentino, latinoamericano o europeo".
     Tras evaluar datos de todo el país, el programa Escuela y Medios, del Ministerio de Educación de la Nación, determina que el 95% de los adolescentes sólo elige películas norteamericanas. Un escaso 3% vio algún filme argentino en el último año, pero ninguno cine europeo o latinoamericano.
     La encuesta advierte que si los chicos no pueden ir al cine o si ven un solo tipo de cine, también verán limitado su capital cultural.
     "Estamos ante un claro proceso de colonización cultural", enfatiza Neifert, y recuerda que, en 2007, el desaparecido actor estadounidense Richard Widmark dijo que los comerciantes que manejan Hollywood "no tienen respeto por nada y que sólo les interesa hacer dinero. Para ellos, intelectual es una mala palabra".
     Además de la penetración monopólica del cine norteamericano, Neifert piensa que en Bahía Blanca se pierde mucho de lo mejor del cine europeo y latinoamericano que se estrena en Buenos Aires, lo que constituye una discriminación cultural.
     Muchos de los títulos que no llegan pueden verse en DVD o en los ciclos alternativos de distintas instituciones, a las que Neifert cataloga como "verdaderos refugios culturales frente a la formularia producción de la industria de Hollywood".
* * *


     Miembro desde hace cinco años de la Asociación de Cronistas de Cine y uno de los programadores de la Universidad Nacional del Sur, Julio Uyúa enfatiza que el cine que nos mandan no apunta a la reflexión, sino al shopping , la Coca Cola y el pochoclo.
     "No estoy en contra de ese negocio, pero deben crearse más espacios y recuperar salas para un público que disfruta de la diversión y el pensamiento", argumenta.
     Uyúa opina que al cambiarse la manera de distribuir y exhibir cine, a las salas comerciales se les han impuesto metodologías y por eso sólo se ve lo que se puede.
     "El 80 por ciento del mercado cinematográfico está en poder de los exhibidores multimedios y como ellos deciden, no hay muchas posibilidades, salvo los circuitos alternativos. En Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur auspicia ciclos de cine de revisión y de estrenos que no pasan por las salas comerciales", agrega.
     A tales circuitos alternativos, Uyúa los explica en esfuerzos prácticamente personales y cuestiona que Bahía Blanca no cuente con uno de los 50 espacios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) del país.
     "En un momento se habló del cine Plaza y tendremos que aprovechar que el INCAA digitalizará 150 salas para promocionar y promover el cine argentino. Eso quiere decir que las películas se recibirán por aire".
     Uyúa también reclama un festival, tal como sucede en Mar del Plata o en ciudades más pequeñas, por caso Pinamar, Tandil u Olavarría.
Sólo los chicos y los jóvenes
     Convencido de que se apunta a una franja delimitada por los 17 y los 30 años, y que se ha dejado de lado el cine independiente, Uyúa piensa que es una metodología mundial que comenzó a plasmarse en los años 90 y que dejó paso a las salas multimedias en lugar de las grandes salas.
     "No se trata de una corriente de pensamiento, sino de una mera cuestión comercial que tiene que ver con la industria americana".
     Neifert corrobora que de las 10 películas más taquilleras de 2011, 6 son aptas para todo público y las restantes para mayores de 13 años.
     "Resulta fácil deducir que la mayor cantidad de espectadores son niños y adolescentes y, en menor medida, jóvenes y adultos. Además, muchos adultos concurren no por decisión o gusto personal, sino para acompañar a sus hijos", puntualiza.
     Esta tendencia se repite según el cuadro de las películas más taquilleras del período 2006-2011. Cuatro de ellas son de animación; 2, comedias; 2, de aventuras y 2, de acción.
El fenómeno "Crepúsculo"
     El 16 de noviembre se estrenó en todo el país la primera parte de Amanecer , el cuarto capítulo de la saga que nació con Crepúsculo y continuó con Luna nueva y Eclipse.
     Durante la primera semana de exhibición, Amanecer convocó en el país a casi 500 mil espectadores, en su gran mayoría jóvenes; en Bahía Blanca, en el mismo período fue vista por 4.800, presumiblemente también jóvenes.
     Neifert afirma que la saga Crepúsculo se ha convertido en un fenómeno cultural que ha generado una comunidad virtual denominada "Crepúsculo adicción". Sin embargo, precisa que en Bahía ninguna de las versiones obtuvo la adhesión que, por ejemplo, despertaron las sagas de Harry Potter y Los piratas del Caribe.
     Además, ninguna de las entregas aparece en el cuadro de las 20 películas más taquilleras del período 2006-2011.
Adultos que no vuelven
     Sobre la ausencia de películas europeas o latinoamericanas entre las más vistas, Neifert dice que ni siquiera aparece El discurso del rey , que, según considera, ganó merecidamente el premio Oscar de la Academia de Hollywood a la mejor película de 2010.
     "El público adulto también retacea su asistencia porque la discontinuidad en la exhibición de títulos significativos afecta la asistencia de espectadores interesados en propuestas fílmicas de mayor calidad artística. Muchos se retiran de las salas por la falta de propuestas de interés y no vuelven, mientras que los jóvenes recurren cada vez más a las nuevas tecnologías. Y esto, tarde o temprano, también incidirá sobre la crisis del cine espectáculo", asegura.
     Para Neifert, la excepción fue Medianoche en París , de Woody Allen, que se mantuvo en cartelera más de 10 semanas, pero que no reunió el número suficiente de espectadores para figurar entre las películas más vistas.
La tercera dimensión
     Neifert recuerda que en 2009 apareció en Bahía Blanca la tercera dimensión, más conocida como 3D. La ciudad tiene 4 salas equipadas con esa tecnología, aunque los exhibidores, precavidos, mantienen los equipos de 2D.
     "Según Jerry Katzenberg, dueño de la poderosa Dreamworks, exsocio de Steven Spielberg y máximo profeta del 3D, el regreso de la proyección en 3D permitirá llevar adelante una revolución que no se registraba en el cine desde el paso del blanco y negro al color, 70 años atrás.
     "Tanto Katzenberg como otros gurúes del sistema anunciaron que el 3D modificará para siempre el modo de ver el cine. ¿Será realmente el cine del futuro? No lo será mientras no se supere el incómodo uso de los famosos anteojos. Y este problema aparecerá tan pronto desaparezca la curiosidad de los chicos por tales anteojos", sostiene.
     Neifert advierte que en Hollywood existe una fuerte resistencia de muchos directores hacia el 3D y que el consagrado John Carpenter acaba de afirmar que nunca filmará en tal sistema.
     "Uno de los líderes de esa tendencia contraria al 3D es el director J. J. Abrams, que el año pasado, en el marco de un congreso, manifestó que cada vez que nos ponemos los anteojos, todo comienza a oscurecerse. Lo dijo en un sentido figurado, aunque también hay mucho de realidad, porque los anteojos reducen casi un 20% la luminosidad de las imágenes".
     A pesar de la euforia de los magnates de Hollywood, Neifert cree que el 3D no salvará al cine mientras no se supere aquella limitación técnica y que aun así, como ha ocurrido en épocas anteriores, será pan para hoy y hambre para mañana porque la tecnología sin ideas, sin historias valiosas, es simplemente eso: tecnología.
     Neifert prefiere que el dinero se invierta en buenos guiones y mejores actores, como esas películas que siguen emocionándonos en color o en blanco y negro.



Cine nacional
     Según el cuadro de los filmes que en 2011 concitaron la gran atención de los espectadores en la ciudad (datos hasta el 25 de noviembre), sólo uno es nacional y los 9 restantes, producciones enviadas por Hollywood.
     Investigador del cine argentino, Uyúa precisa que de las 170 películas nacionales estrenadas en 2011, sólo 18 se pasaron en Bahía; 12, en salas comerciales y 8, en alternativas.
     "Está el esfuerzo de la Municipalidad en el cine Plaza con un ciclo muy bueno, `Fronteras adentro', que presentó películas inéditas de directores renombrados. Fueron 4 jueves seguidos, pero con muy pocos espectadores. La continuidad y la difusión serán clave para atraer a la gente. En cambio, el ciclo del Centro de Estudios de Cine se llena todos los martes en la UNS, pero la gente ya está acostumbrada. La idea es sostener la continuidad".
     De lo que dejó 2011, Uyúa destaca a El estudiante , una película independiente proyectada en un circuito alternativo que desde septiembre lleva 15 mil espectadores, de la que cree que en una sala comercial sólo duraba 7 días.
     Respecto de la respuesta del público argentino a las producciones industriales y con grandes figuras, indica que Un cuento chino sumó 900.000 espectadores; Viudas, 377.000; Mi primera boda, 300.000; Revolución, el cruce de los Andes, 275.000; y Los Marziano, 219.000.



CINES DEL CENTRO
Un espectador-consumidor
     Vinculada con la exhibición de películas desde 1974, y al cabo de un camino marcado tanto por los cambios tecnológicos como por los del hábito del público, Nora Amodeo, de Cines del Centro, está convencida de que a la industria del cine le interesa un espectador-consumidor.
     "Se busca atraer a los jóvenes con un cine de acción-terror-ficción y, según los países, los distribuidores norteamericanos dominan entre un 50 y 90 por ciento del mercado mundial", señala.
     En un enfoque puntualmente local, dice que la mayor afluencia está dada por los jóvenes y los niños atraídos por la animación 3D.
     Respecto del cine nacional, explica que los bahienses responden masivamente ante una película atractiva; en cuanto al europeo, aclara que llega en forma esporádica por una cuestión de distribución que no sólo afecta a Bahía Blanca, sino, salvo a la Capital Federal, a todo el país.
     De todos modos, Nora Amodeo concluye que el cine y sus recorridos tienen un lugar común: los sueños.


CINEMACENTER
Lo que el público demanda
     El gerente de Cinemacenter Bahía Blanca, Martín Mauro, sostiene que los cines proyectan, dentro del material que se estrena en el circuito comercial, lo que el espectador demanda.
     "En la era de la globalización informática, el público, a través de la web, Facebook y los canales de TV, conoce, incluso antes que en los cines, qué películas se están rodando y de qué películas habla el país y el mundo. Y entonces va a ver esas películas".
     Mauro puntualiza que en la ciudad, durante 2011, se estrenaron 175 películas y que no todos han sido productos de Hollywood, sino que hubo títulos argentinos, europeos, latinoamericanos e incluso recitales.
     "Que el público prefiera determinado tipo de películas no significa que los cines no acerquen otras alternativas", señala.
     Consultado sobre la razón por la cual no se exhiben más filmes europeos y latinoamericanos, Mauro responde que las películas son propiedad de los sellos o firmas que las distribuyen.
     "Hay filmes europeos y/o latinoamericanos que no llegan al país y otros que sólo se presentan en festivales o circuitos de cine específicos que, generalmente, al haber mucha más población, desarrollan su exhibición en la Capital Federal. Hay algunas películas puntuales cuyas distribuidoras deciden no estrenarlas más allá de Buenos Aires porque la cantidad de público que concurre no cubre a veces el costo de la copia".
     Mauro también advierte que si una película cuenta con interés real del público, tanto el distribuidor como los cines, "dentro de las posibilidades, harán lo imposible para poder exhibirla".
      Sobre las preferencias de los bahienses, considera que no son distintas a las del resto de los argentinos y que las películas más vistas en la ciudad son exactamente las mismas que lideraron el ranking 2011 a nivel nacional; entre ellas cita a Cars 2, Piratas del Caribe: navegando aguas misteriosas, Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte 2, Kung Fu Panda 2, Río y Transformers: El lado oscuro de la luna.



Las 20 películas más taquilleras - Período 2006/ 2011
Título Año Espectadores
La era del hielo 2 2006 56.309
Avatar 2010 50.360
El secreto de sus ojos 2009 50.343
Shrek 4 2010 48.617
Los Simpson 2007 41.351
Shrek 3 2007 37.673
La era del hielo 3 2009 36.434
Toy Story 3 2010 34.993
Piratas del Caribe: el cofre de la muerte 2006 33.280
El código Da Vinci 2006 32.535
Cars 2 2011 31.866
Piratas del Caribe: el fin del mundo 2007 28.668
Piratas del Caribe: navegando aguas misteriosas 2011 26.962
Un novio para mi mujer 2008 25.741
Cars 2006 24.509
Kung Fu Panda 2008 23.972
Ratatouille 2007 23.890
Wall-e 2008 22.231
Harry Potter y la orden del Fénix 2007 22.103
Harry Potter y las reliquias de la muerte 2011 21.963


Procedencia de las películas estrenadas en Bahía Blanca Período 2006/2011
País/año 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Total %
Totales 149 142 150 143 152 138 874 100,0
Argentina 27 16 18 16 16 13 106 12,1
Estados Unidos 93 82 91 94 104 97 561 64,2
Gran Bretaña 9 11 15 9 9 10 63 7,2
Francia 7 14 12 11 11 8 63 7,2
España 2 3 2 4 3 4 18 2,1
Alemania 3 4 - 2 - - 9 1,0
Otros países 8 12 12 7 9 6 54 6,2




Género de las películas estrenadas en Bahía Blanca Período 2008/ 2011
Género/año 2008 2009 2010 2011 Totales %
Totales 150 143 152 138 583 100,0
Drama 32 39 38 30 139 23,8
Comedia 24 27 26 25 102 17,5
Policial/acción 18 12 18 8 56 9,6
Animación 9 13 16 15 53 9,1
Terror 15 13 12 12 52 8,9
Aventuras 15 8 16 10 49 8,4
Comedia dramática 10 4 10 8 32 5,5
Suspenso 8 5 5 12 30 5,1
Ciencia ficción 5 10 4 10 29 5,0
Comedia romántica 3 6 7 3 19 3,3
Otros géneros 11 6 - 5 22 3,8


Calificación de las películas estrenadas en Bahía Blanca Período 2008/2011
Calificación/año 2008 2009 2010 2011 Totales %
Totales 150 143 152 138 583 100,0
Apta para todo público 37 52 41 35 165 28,3
Sólo apta para mayores de 13 años 59 56 70 65 250 42,9
Sólo apta para mayores de 16 años 48 31 37 34 150 25,7
Sólo apta para mayores de 18 años 6 4 4 4 18 3,1




En todo el país
42.245.000
entradas se vendieron en todo el país durante 2011. La cifra superó en un 40 por ciento la marca de 2010. El filme más convocante a nivel nacional resultó Cars 2, con 2.051.211 localidades y superó a Piratas del Caribe: navegando aguas misteriosas (1.929.457) y Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte 2 (1.823.869), que compartieron el podio de las favoritas.

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