miércoles, 19 de noviembre de 2008

FARGO Y NO ES PAÍS PARA VIEJOS: ESTUPIDEZ Y VIOLENCIA




“Fargo”. Año: 1996. País: EE.UU. Director: Joel Coen. Guión: Joel Coen & Ethan Coen. Música: Carter Burwell. Fotografía: Roger Deakins. Repart: Frances Mcdormand, William H. Macy, Steve Buscemi, Harve Presnell, Peter Stormare, John Carroll Lynch, Kristin Rudrud, Tony Denman. Productora: Polygram Filmed Entertainment / Working Title Films. Duración: 97 minutos.


Dakota del Norte limita al norte con las provincias canadienses de Saskatchewan y Manitoba, al oeste con Montana, al sur con Dakota del Sur y al este con Minnesota.

El río Misuri atraviesa el estado de oeste a sur y alimenta al lago Sakakawea, el tercer lago artificial más grande del país, formado por la Presa Garrison. Otro río importante es el río Rojo del Norte.

La parte occidental del estado está ocupada por las Grandes Llanuras y las Badlands ("tierras malas"). Dakota del Norte está dividida en 53 condados.

Dakota del Norte es un buen ejemplo de clima continental: se encuentra alejada de cualquier gran masa de agua que pudiera contribuir a moderar su clima. Por ello, el clima de este estado puede ser muy caluroso y húmedo en verano, y muy frío en invierno.

El encuentro de masas de aire cálido provenientes del Golfo de México con masas de aire frío provenientes de las regiones árticas suele provocar fuertes vientos en la región. En verano, la colisión de estas distintas corrientes a menudo produce tormentas eléctricas y en ocasiones también granizadas y tornados. En invierno, el clima tiende a ser más estable (frío y seco), aunque el constante viento puede traer ráfagas de nieve en cualquier momento. A finales del otoño o a comienzos de la primavera puede haber fuertes tormentas de nieve.

Fargo es una de las ciudades más importantes del Estado de Dakota del Norte, en los Estados Unidos, según el censo de 2000 su población es de 90.587.

Fargo es el enclave económico más importante del Este de Dakota del Norte y del Oeste de Minnesota. Ubicada en las coordenadas 46°52'17" Norte, 96°48'31" Oeste. Meteorológicamente hablando el clima continental de la zona hace que Fargo se caracterice por inviernos muy fríos con frecuentes tormentas de nieve y veranos moderadamente cálidos.

Por supuesto, si bien, la referencia es esta ciudad, las escenas de exteriores fueron filmadas en Minnesota, en otra región de Dakota del Norte y Canadá.

En este contexto geográfico se desarrolla una de las películas más curiosas de los hermanos Coen. La historia no es muy complicada. Una mujer policía (Frances McDormand) embarazada de 7 meses tiene que esclarecer un secuestro perpetrado por el esposo (William H. Macy) de la propia víctima. Pero para poder llevar a cabo el crimen contrata a dos crueles e inescrupulosos delincuentes (Steven Vincent Buscemi y Peter Stormare), torpes y estúpidos además, quienes producen una serie de asesinatos colaterales, producto más de sus idioteces que de otra cosa, hasta terminar con la muerte y en una picadora de uno de ellos, un ser insensible, idiota y autista.

La idiocia, como tema, en un mundo violento, o donde se rinde culto a la violencia, es quizá para los Coen la idea primordial de su filmografía; como fue la traición, la felonía, y la deslealtad temas claves para Shakespeare, o para Miguel de Cervantes Saavedra la locura y la irracionalidad de los actos humanos. Es tal la universalidad de este asunto que la película en ciertos momentos produce escalofríos, no por la consideración o la representación que se hace de la estupidez en sí misma, sino por el hecho de que los autores la vinculan, la incorporan, o hasta la identifican como elemento sustancial del crimen. Se produce así una fórmula tremenda y súper explosiva, ni más ni menos que la suma de la estupidez con la irracionalidad de ciertos comportamientos humanos. “Fargo” trata sin dudarlo mucho sobre esta combinación letal. Es un punto de vista, el secuestro y el asesinato, así como la guerra y la miseria de los pueblos, no son productos del destino, y menos de fuerzas ocultas y desconocidas; y la codicia, la avaricia sean de los hombres o de las naciones poderosas son parientes de la estupidez y la idiotez. Al fin y al cabo forman parte de las miserias del hombre.

En realidad, dado que ya pasaron algunos años del estreno de esta película (1996), merece cierta atención por la sencilla razón de este otro film: No es País para Viejos, (No country for old men), la obra más importante de los hermanos Coen. Hecha en 2007, adaptación de la novela escrita en 2003 por Cormac McCarthy, se introduce en uno de los temas más vigentes en el mundo entero: la violencia, la violencia irracional y descontrolada, donde la codicia es quizá el principal personaje y desencadenante de lo otro. Alrededor de este tema, los Coen muestran dos cosas, que esa violencia es imprevisible, y que se produce en un país poderoso y tremendamente contradictorio: EE.UU.

La ficha técnica de “No country for old men” nos dice lo siguiente:

Dirección: Ethan Coen y Joel Coen.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 122 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell).
Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy.
Producción: Joel Coen, Ethan Coen y Scott Rudin.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Roderick Jaynes.
Diseño de producción: Jess Gonchor.
Vestuario: Mary Zophres.
Premio del Gremio de Productores
Premio del Gremio de Actores
8 nominaciones en los Oscar
9 nominaciones a los Premios BAFTA
2 Globos de Oro
4 Oscars (2007): Mejor película, director, guión adaptado, actor de reparto (Javier Bardem)



Desde mi punto de vista merece mucha atención esta película. Chigurh, el siniestro asesino, loco y despiadado, que interpreta el español Bardem, es quizá el símbolo más tenebroso que hayan creado los hermanos Coen. Ambientada en el lejano Oeste norteamericano, con Llewelyn Moss como un veterano de guerra víctima de la impiadosa persecución de Chigurh, es quizá una de las representaciones más elocuentes del final de un estilo de vida, de una cultura y de una sociedad asentada en “códigos” del western que el cine de Hollywood generó y colocó en la cima de las grandes creaciones del cine súper industrializado. Junto con el género bélico al servicio del belicismo épico norteamericano, culturalmente asentado en una tradición de fanatismo y conservadurismo a ultranza, fueron una forma de hacer cine que sólo el western “espagueti” italiano –como parodia-, o las parábolas sobre las formas de la violencia que Kurosawa generó (Los siete samuráis. 1954) pudo desentrañar.

El país no es para viejos además tiene otro personaje quizá aún más importante, el sheriff Bell (Tommy Lee Jones). Viejo, decadente, física y moralmente terminado, es la víctima por excelencia. Más todavía, podríamos decir que es esencialmente la víctima. La nuevas formas que la violencia ha incorporado a su acervo moral, ético, conceptual, y material, lo han superado de tal manera que nos obliga a replantear un montón de cuestiones alrededor de cómo ver, observar y estudiar el mundo que nos rodea, la delincuencia, la criminalidad, las guerras, las luchas por el poder, y por qué no la política como expresión suprema de la metodología donde se pueden resumir semejantes representaciones.

Para terminar diremos que ambos films constituyen toda una gran película sobre la evolución del hombre, sus recursos éticos y morales, y por sobre todo, sobre el papel de ciertos valores que van tornándose o bien infructuosos e ineficientes, insuficientes y desactualizados, o bien el país no es para viejos en un nuevo mundo, una nueva sociedad, incomprensible e irracional para muchos de nosotros.

Héctor Correa
Punta Alta, noviembre de 2008



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