martes, 9 de junio de 2015

CONSIDERACIONES SOBRE EL CINE COMERCIAL Y EL CINE DE AUTOR



CONSIDERACIONES SOBRE EL CINE COMERCIAL Y EL CINE DE AUTOR

Cinencuentro 

Sobre ir al (multi)cine y ver películas, en el Perú

Escrito por Laslo Rojas

Lunes, 8 junio 2015


Luego de leer esta entrevista al gerente general de Cineplanet, la empresa de multicines más grande del Perú, y los comentarios que se hicieron al respecto en distintos medios online, como en el blog En Cinta del amigo Alberto Castro, algunas ideas se me vinieron a la cabeza, algunas reflexiones sobre lo que significa ver películas en estos días, en un país como el Perú.



Multicines en Lima, Peru (Foto: Agencia Andina)

Para comenzar, pienso que nos estamos equivocando si esperamos que el multicine como lo conocemos actualmente sea una especie de templo del cine, un lugar donde el visionado de ese objeto sagrado llamado película sea lo más importante. Si eso fue así en algún momento del pasado, dudo mucho que lo volvamos a vivir. (Y probablemente las personas de mi generación, treintañeros para abajo, nunca vivimos tal época dorada). Considero además que esta palpable realidad no es necesariamente algo malo, es simplemente… distinto. Intentaré explicarme en las siguientes líneas.

Con los años de experiencia que tengo como espectador/consumidor, considero que el visionado de la película dentro de un multicine no es lo principal para el negocio de la exhibición. La película se ha convertido más bien en la excusa perfecta para atraer público a estos establecimientos cuyo principal (y válido) negocio es vender popcorn y otros snacks. Estos son los productos que, así lo entiendo, les ofrecen la mayor rentabilidad a las empresas exhibidoras, así que desde el punto de vista empresarial, se entiende porqué le dan tanta preponderancia a la venta de esos productos, por encima incluso de la experiencia del visionado de la película.

Por ejemplo, sobre la cada vez más extendida práctica de vender popcorn dentro de la misma sala, e incluso durante la proyección de la película: Es poco probable que las empresas exhibidoras (los multicines) estén haciendo esto si saben que van a mortificar y espantar a su público, sus preciados clientes. Todo indica que el público en general –no nosotros, “los cinéfilos”- le da más importancia a comodidades como esa venta delivery que a la proyección inmaculada y sin interrupciones de una película. El público quiere ver la película, sí, pero al parecer no les molesta perderse unos minutos del filme para atender al vendedor de canchita. (Por cierto, tampoco les molesta salir un toque al baño, o chequear su celular. Elaboraré sobre esto último más adelante). 

“Ir al cine” se ha convertido, pues, en una experiencia que se desarrolla alrededor de la proyección de la película, pero que no se limita a eso, para nada, sino que incluye el consumo de otros aditamentos, comidas, bebidas, así como servicios extras, proyección en 3D, salas con sillones especiales con efectos de movimiento, sonoros, etc. Y todo esto por supuesto, compartido con nuestros amigos o familiares. “Ir al cine” es una experiencia social. Lo sigue siendo, en todo caso.

Sin embargo a mí me gusta pensar que en la actualidad “El Cine” no se limita al multicine. Para mi “Cine” es ver una película en esa sala oscura, con sillones grandes y olor a popcorn, como también lo es ver un blu-ray en un buen TV LED, darle play a ese archivo de video que descargué o que elegí en el app de Netflix en mi laptop o tablet.

Como decía, ver una película ha sido siempre una experiencia social. Es cierto, al ver la película está uno y las imágenes, esa es la relación inicial que se establece, de uno a uno, aparentemente solitaria dirían algunos. Pero al mirar estas imágenes se dispara también la necesidad de compartir nuestras sensaciones sobre lo que acabamos de ver. Antiguamente uno esperaría a que terminara la proyección, para luego conversar sobre el filme con los amigos, tomando un café. En ocasiones, se llegaba a comentar algo, brevemente y en voz baja durante la misma proyección. Así de fuerte es la necesidad de compartir la experiencia de ver una película.

En nuestros días esto es así: Uno sigue queriendo compartir estas sensaciones con los demás, utilizando entre otras cosas las herramientas con las que contamos hoy, léase el smartphone. Pero las normas sociales que ha establecido desde siempre una sala de cine no son compatibles con estas recién adquiridas costumbres: mantenerse callado y quieto a oscuras, durante dos horas seguidas, es un reto para más de uno. Aquí es cuando aparece como opción ideal el visionado de una película en la comodidad de tu hogar.

Al ver una película en casa, uno puede interrumpir el visionado a voluntad, para ir al baño, prepararse algo de comer, o chequear Facebook en el celular sin molestar a nadie, o repetir esa última escena que te gustó tanto o que no lograste entender completamente. Ventajas notables que, como todos sabemos, no se pueden conseguir en un multicine. 

Desde hace ya un buen tiempo, realizar alguna de estas actividades durante el visionado de una película dejó de ser para mí un pecado mortal. Esto fue algo que sentí validado cuando, al ver películas en casa junto a amigos que son mucho más tradicionalistas que yo al respecto (del tipo de los que aman el celuloide y extrañan los cines de barrio), noté que incluso ellos, puristas entre los puristas, no tenían reparos en revisar sus smartphones durante los tiempos muertos de la película rumana de turno. Ningún cinéfilo murió por hacer esto, ni modificó su valorización final de la película.

Viendo nuestro cine



Viaje a Tombuctu

Respecto a la discusión sobre el maltrato que recibe el cine peruano de parte de los multicines: Me parece que desde hace un par de años, las empresas exhibidoras han dejado de considerar al “cine peruano” como una categoría única. Para los multicines las películas peruanas ahora son o “películas de géneros comerciales” o “el otro cine”, tal como subdividen al resto de películas de otras latitudes. Para bien o para mal.

Desde la aparición de Asu Mare, los multicines se dieron cuenta que podían considerar a una película de “cine peruano” como “película comercial”, con las posibilidades de negocio que eso significaba para todas las partes involucradas, productores, exhibidores, distribuidores, etc. (E incluso con ventajas respecto a los blockbusters gringos: aca sí tienen a las estrellas de los filmes locales a su entera disposición, para promocionar día y noche sus productos/películas en medios masivos, una herramienta de marketing que Hollywood explota sin piedad). 

Mientras tanto, el resto de películas nacionales, las “cintas de autor” que les dicen, continuarían recibiendo el trato que reciben todas las otras películas de intéres del cine mundial que logran asomar por nuestro país. Así, lo que por estos días sufre la peruana “Climas” (ser exhibida solo en cinco salas, en 16 funciones al día), lo sufrieron en su momento las estadounidenses “Boyhood” y “Foxcatcher”, o la japonesa “Like Father, Like Son”, por mencionar solo algunos estrenos recientes de películas de primerísimo nivel.

Retomando un poco la idea inicial de este rant: No creo que el multicine sea el lugar ideal para esperar ver ese “otro cine”, el peruano o de otras procedencias. El multicine y su público no son compatibles con ese cine distinto, que requiere mayor atención del espectador. Una “película de autor” sufre en ese ambiente rodeado de blockbusters y cajas de popcorn. Me que parece en vez de esforzarnos en lograr el preciado estreno de estas películas en multicines, deberíamos comenzar a crear más salas alternativas a este circuito comercial, algo que cineastas como la directora de “Climas” también propone, imitando lo que se hace en grandes ciudades del mundo.

Otros espacios ideales para ese “cine distinto” son las nuevas pantallas, que ya no son tan nuevas, y las cuales considero tan Cine (en mayúscula) como las pantallas del multicine o de la sala independiente. Me refiero a la proyección casera en todas sus variantes, en televisores, en computadores, en tablets.

Sí, siempre escucharemos a los que exigirán y desearán ver aquel esperado nuevo filme portugués o turco en “el cine”, en pantalla grande, con sonido Dolby, a oscuras y sin interrupciones mundanas. ¿Pero qué si estás condiciones tan específicas no se llegan a dar nunca? ¿Se deja de ver aquel venerado filme, y se queja uno eternamente? ¿O nos adaptamos a los tiempos que corren, tomamos las herramientas con las que contamos, y vamos moldeando un nuevo estándar de visionado de películas?

Más que “renunciar y resignarse” a no tener nuestras películas favoritas proyectadas en pantallas gigantes en un sistema inventado hace más de un siglo, creo que debemos buscar opciones y así renovar la experiencia de ver cine. Porque al final de cuentas lo más importante siempre han sido las imágenes, las historias, y el feeling de verlas, oírlas y compartirlas, mucho más importante que el soporte, el ecran, la pantalla o los pixeles.


Carlos dice:

8 junio 2015

“La película se ha convertido más bien en la excusa perfecta para atraer público a estos establecimientos cuyo principal (y válido) negocio es vender popcorn y otros snacks. Estos son los productos que, así lo entiendo (…)”

Esto es desmentido por el gerente de Cineplanet en la entrevista. ¿Hay alguna fuente que confirme este parecer? Personalmente, no me parece apropiado argumentar parte de un artículo de acuerdo a lo que el autor “así lo entiende”.

Laslo Rojas dice:

9 junio 2015

Lo que el gerente de Cineplanet dice en la entrevista es que el mayor porcentaje de sus ingresos brutos (del “ticket”) proviene aun de las entradas al cine. Lo que no dice aquí es qué lado del negocio les es más RENTABLE, si la venta de snacks o la venta de entradas. 

Respecto del negocio del popcorn en la industria de los multicines recomiendo que lean el libro “Cultura Mainstream”, en particular estas páginas: “…la rentabilidad del cine no reside tanto en las entradas como en las concesiones, cuyos ingresos conservan íntegramente el exhibidor”

Aquí el libro completo http://es.scribd.com/mobile/do.....Mainstream


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Punta Alta, 09 de junio de 2015

domingo, 15 de marzo de 2015

UNA VEZ MÁS EL REALITY SHOW





Espectáculos

Domingo 15 de marzo de 2015

Entrelíneas

La tragedia detrás del show

Por Marcelo Stiletano | LA NACION

   En los años 80 pasó por la televisión argentina un éxito grande en frasco bien pequeño. Se llamaba El país que no miramos y sus emisiones de escasos minutos condensaban con mucha destreza la historia y el retrato de algún lugar, paraje, reducto o hito de la Argentina, de esos que pasan inadvertidos ante nuestros ojos hasta que la pantalla nos revela su condición de secreto bien guardado.

Tres décadas después quizá valga la pena retomar aquel título y aplicarlo a otro tiempo histórico y mediático, aunque el punto de partida mismo de esta idea se nos haga intolerable. La televisión que no miramos es lo que aparece en medio de la bruma y del dolor de un accidente incomprensible, el que cobró diez vidas en un paraje casi inaccesible de la provincia de La Rioja.

Allí, en la tarde del martes pasado, chocaron en el aire dos helicópteros en plena tarea de filmación de un reality show llamado Dropped, éxito indiscutido del género en Francia. En el hecho murieron diez personas, entre ellas, tres deportistas muy queridos en ese país, campeones en sus especialidades y triunfadores olímpicos. También perecieron cinco integrantes del equipo de producción y los dos pilotos argentinos.

Dropped es uno de los muchos ejemplos de una televisión que no miramos sencillamente porque se produce en la Argentina para ser exclusivamente vista en otros países. Por cuestiones de costos o de características de producción, nuestro país funciona como escenario de programas que probablemente jamás llegarán a los hogares argentinos, pero que en otros países serán vistos por millones de personas. Así viene ocurriendo desde hace algunos años con un rango amplio de reality shows que van desde los espantosos juegos de Fear Factor (cuya razón de ser es el regodeo morboso en los miedos y las fobias de los participantes) hasta los desafíos deportivos extremos de El conquistador del fin del mundo.

Dropped pertenece por definición a esta última categoría, tal vez el desprendimiento más exitoso del género más joven de la TV, surgido en 1999 con el primer Gran Hermano. Producido por el gigante europeo Zodiak Media (dueño de 45 productoras en 15 países y un archivo de programación propia de más de 20.000 horas) a partir de un formato original de origen sueco, este gran éxito de la televisión verdad en Francia invita a un grupo de famosos (por lo general estrellas deportivas) a instalarse dentro de un helicóptero con los ojos tapados, sin saber dónde serán depositados (de allí el título del programa, en inglés). Sólo pueden quitarse la venda al llegar a tierra firme y descubrir que sólo están rodeados por naturaleza pura. Sin mapas ni ayudas tecnológicas deberán salir en busca de un enchufe para cargar el teléfono, primer símbolo de reencuentro con la civilización. El que llega primero, gana.



En ese trámite estaban la nadadora Camille Muffat, la regatista Florence Arthaut y el boxeador Alexis Vastine cuando se produjo el impacto entre las dos máquinas en el cielo riojano. Se preparaban para descender y exponer (más allá de su preparación) toda la debilidad de un ser humano privado de recursos frente al poder de la naturaleza. En este sentido, Dropped se aproxima peligrosamente a las retorcidas fórmulas de Fear Factor.

Los cruces entre ambas dimensiones (la exploración del límite máximo de la resistencia humana y el sensacionalismo morboso) se fueron haciendo cada vez más constantes, por más que sus responsables y muy probablemente buena parte de la propia audiencia se resistan a aceptarlo. Allí están como prueba algunas de las ideas más extremas que la TV reciente se animó a poner en el aire en la búsqueda del máximo realismo posible.

Tal vez el más crudo e incomprensible de todos los programas sea Born in the Wild, un reality documental que acaba de lanzar en Estados Unidos el canal Lifetime (la première fue el 3 de marzo) y que sigue al detalle a un grupo de mujeres embarazadas y resueltas a dar a luz en medio de la naturaleza y sin ningún tipo de ayuda médica.

Una versión igual de incómoda de este modelo, pero un poco más frívola y provocativa, es Naked and Afraid, que desde 2013 produce Discovery y que obliga a una pareja a sobrevivir en algún lugar cercano al estado puro de naturaleza completamente desnuda y sin otra ayuda que un mapa y un solo ítem a elección. La experiencia transcurrió en lugares como Tanzania, la selva amazónica, las islas Maldivas, Borneo y hasta la zona selvática montañosa ubicada en el límite entre la Argentina y Bolivia.

También hay nudistas voluntarios en el reality show de supervivencia más popular de Italia, L'isola dei famosi, que este año cumplió sus 10 temporadas consecutivas. Cada año una decena de famosos se instala en una isla (por lo general ubicada en algún lugar de América Central) y quien llegue más lejos en los desafíos de supervivencia (deben construirse su propia casa y procurarse el alimento, entre muchos otros objetivos) obtendrá la mayor recompensa.

Este año, el elenco de figuras de L'isola dei famosi contó con nuestra conocida Charlotte Caniggia y un detalle inesperado: la francesa Catherine Spaak, recordada protagonista de Il Sorpasso, apenas llegada a la isla de este año, en Honduras, tuvo su "bautismo" con una furibunda tormenta y decidió abandonar el programa sin esperar ni siquiera el primer capítulo. Ya de regreso en Roma, al enterarse de la tragedia de sus coterráneos en La Rioja, dijo: "Yo fui muy criticada por la prensa porque me fui. La verdad es que tenía miedo de morir. Y acerca de lo ocurrido en la Argentina sólo voy a decir una cosa: se trata de una tragedia anunciada".



El testimonio de Spaak se sumó al debate que se desató casi al mismo tiempo en Francia, en Italia y en el mundo anglosajón luego de la tragedia de La Rioja. En medio de ese hervidero no dejan de conocerse reproches a las productoras francesas de este tipo de programas, que al parecer están empeñadas en sacar el máximo provecho del atractivo de la TV verdad con el mínimo costo posible. Y no fueron pocos los que recordaron el infausto antecedente de Koh-Lanta, equivalente francés de Survivor, el más longevo de los reality shows de su tipo. El 22 de marzo de 2013, Gérald Babín, uno de los participantes, murió de un infarto en Camboya. Poco después se suicidó el médico oficial del programa.

Detrás del gran show de la realidad televisada, concebido para que nada se oculte a nuestros ojos, siempre aparece algo que no queremos mirar..



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domingo, 11 de enero de 2015

LA TELEVISIÓN ARGENTINA Y LAS VACACIONES. LA ESTRATEGIA MEDIÁTICA DEL MÍNIMO ESFUERZO





Espectáculos 
Domingo 11 de enero de 2015
Entrelíneas
Toda la televisión de vacaciones
Por Marcelo Stiletano | LA NACION

La TV nos recuerda a cada momento que estamos en verano. Por si no llegamos a darnos cuenta después de largas horas en la calle, expuestos al pegajoso contacto con una sensación térmica que se empecina en mantenerse en lo más alto, cada vez que llegamos a casa y encendemos el aparato alguna voz nos dice, palabras más, palabras menos, que estalló el verano.
Pero en verdad ese mensaje debería leerse a la inversa de lo que estamos acostumbrados. La televisión en este caso no emite una consigna desde el interior de la pantalla hacia un supuesto receptor. Habla para adentro. Porque el que está de vacaciones es el propio medio.
Tan acostumbrada está nuestra TV a la autorreferencialidad que ese dato se transformó directamente en el eje de todos sus comportamientos. Esa atracción fatal hacia el ombliguismo es tan irresistible que para quienes hacen televisión en la Argentina no poner el mínimo esfuerzo durante las fiestas de fin de año resulta algo natural. Pensar en lo contrario, además de incomprensible, es casi herético.
Por eso, aplicando otro giro asombroso e inexplicable a las prioridades que deberían regir el comportamiento de un medio masivo sin necesidad de regulaciones escritas, la TV resolvió por decreto que el televidente debe estar al servicio de ella. Y en vez de redoblar esfuerzos para acompañar a quienes están solos y necesitan sobre todo a fin de año la cercanía de quienes se jactan de brindar un servicio público, decidió que era el momento de tomarse vacaciones. Que tiene el derecho, después de un arduo y desgastante esfuerzo anual, de cerrar todas las puertas y dejar la pantalla por largos días en piloto automático. Otro servicio público que cada vez que resulta interpelado por un cliente necesitado de explicaciones entrega por toda respuesta la impersonal voz surgida de una cinta grabada. "Nos comunicaremos a la brevedad", les faltó decir.
Bochorno interminable
El bochorno estuvo lejos de culminar en un "festejo" de Año Nuevo en pantalla con imágenes desgastadas de fuegos artificiales que vaya uno a saber en qué década ya superada se emitieron por primera vez. Un despropósito que quedó todavía más en evidencia ante la elemental comparación, en vivo y en directo, con el despliegue técnico y humano exhibido desde los canales internacionales por emisoras públicas y privadas conscientes del deber elemental que la TV tiene de celebrar la llegada del nuevo año cerca de la gente.
En realidad, lo ocurrido en Año Nuevo fue el inmejorable prólogo para el primer capítulo del libro del año escrito por nuestra televisión. Un volumen que por el despliegue visto en los últimos días tendrá escritas pocas palabras y contará con bastantes espacios en blanco. Porque la mayoría parece no haber regresado aún de sus vacaciones.






En ese papel en blanco sólo aparecen notas borroneadas en idiomas extranjeros. Quizá por primera vez en la historia de nuestra TV de aire asistimos, en el horario central, a una batalla por el rating librada entre los dos canales líderes con dos novelas extranjeras como estandartes. Por el lado de Telefé, la brasileña Rastros de mentiras. Por el lado de El Trece, la turca Las mil y una noches. Tal vez se trate de un nostálgico regreso a aquellos tiempos (décadas atrás) en los que la programación se reforzaba con las series extranjeras más notorias, hoy instaladas en otros espacios. O tal vez sea el resultado de un nuevo cuadro de situación (baja de encendido, cambios de hábitos en los televidentes, nuevas opciones en otras plataformas) que desconcierta a los canales de aire y los deja sin respuestas. O mejor, sin espíritu creativo.
Desde otra mirada, un poco más optimista, podría decirse que esta suerte de apertura al mundo expuesta en el prime time veraniego resulta provechosa. Siempre es bueno aprovechar las buenas lecciones llegadas desde el exterior cuando el ámbito doméstico no tiene demasiado para decir.
Pero en verdad no parece surgir de este cuadro una admisión del poco halagüeño cuadro de situación que afronta la TV local y mucho menos un aprendizaje de los errores. Si faltan reflejos en la pantalla es porque el medio se mueve con demasiada modorra, algo lógico si consideramos el período XL de vacaciones con el que nuestra TV decidió "autopremiarse". Y la demostración más contundente del cuadro la ofrecen hoy los equívocamente llamados canales de noticias, que en verdad deberían modificar su ubicación actual dentro de las tipologías televisivas.
Hoy, esas señales funcionan como grandes muestras de variedad o miscelánea, como si en algún punto anhelaran mimetizarse en esencia y en propósitos con los canales de aire. En la mayoría de ellos el concepto de noticia aparece distorsionado o, por lo menos, mal entendido, dato que queda en evidencia cuando se produce (y de esto hay innumerables ejemplos en las últimas horas) el viraje dramático que viaja sin escalas desde las trágicas calles de París a las burbujeantes playas de la costa atlántica bonaerense.
Y aquí vale de nuevo la comparación. La masacre del semanario Charlie Hebdo ocurrió en la mañana del miércoles último. Esa misma noche, la pantalla de CNN Internacional nos mostraba a uno de sus periodistas estrella, Anderson Cooper, en vivo y desde la calle, a pocos metros del lugar de la tragedia, en diálogo con algunos testigos clave. Se había tomado el primer avión para estar donde la noticia lo exigía ¿Dónde están, en cambio, los expertos en asuntos internacionales de las señales locales de noticias? ¿Qué análisis o evaluaciones del hecho que mantiene en vilo al mundo pueden hacerse sin voces rigurosas y especializadas? En la televisión local, la conjetura o la duda surge después del pronunciamiento más temerario y apresurado sobre cualquier cuestión. Se trate del asunto más delicado de la política internacional o del hecho de la crónica roja doméstica que conmueve en el momento a la opinión pública, y al que se consagran horas y horas de transmisión ininterrumpida.
Lo mismo ocurre cuando la TV, en un arriesgado salto mortal, nos deja llenos de dudas por lo que ocurre en París y cambia la pregunta o la consigna. Ahora hay que recorrer las playas para preguntarles a los que descansan si el verano estimula la infidelidad o llenar la pantalla de consignas francamente incomprensibles, cargados de onomatopeyas o abreviaturas ("Sábado para pile y licuadito", decía uno anteayer). En el más amplio sentido de la palabra, nuestra TV está de vacaciones..

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martes, 18 de noviembre de 2014

EL CINE Y LA INDUSTRIA CULTURAL AMERICANA



Cineastas internacionales alertan de la 'colonización' de la industria cultural americana





Los directores Camilo Cavalcante, de Brasil; Alexandre Powelz de Alemania; y el actor franco-argelino Nabil Asli, han explicado las dificultades para sacar adelante una película "de autor"

Cineastas de Brasil Argelia y Alemania, competidores de la sección oficial del Festivas de Cine Independiente de Ourense (OUFF), han alertado de la "colonización" de las salas de cine a cargo de las series de televisión, además de la ya constatada de las películas americanas, en concreto las del ámbito estadounidense.
En un encuentro con los medios de comunicación, los directores de cine Camilo Cavalcante, de Brasil; Alexandre Powelz de Alemania; y el actor franco-argelino Nabil Asli, han explicado las dificultades para sacar adelante una película "de autor" o de contenido "social" independiente respecto al circuito comercial, sobre todo las económicas y la falta de lugares de exhibición.
En ese sentido, Cavalcante ha detallado que los cineastas independientes se encuentran con que las salas imponen el cine más comercial "en el que ya no sólo hay colonización del cine americano, como siempre, sino el de las series de televisión que la gente quiere ver en cine con los mismos personajes y guión", y según Asli y Powelz, lo mismo ocurre ya en Francia y el Alemania.


Autor: Ziraldo 


PELÍCULAS SIN PÚBLICO
En el caso concreto de Argelia, según ha señalado Asli, hay pocas salas de cine "en general, ni siquiera para el comercial", así que las dificultades de financiación "generalizadas para este tipo de cine, en cualquier parte del mundo", se ven ampliadas por la seguridad de que sólo se podrán ver las películas de temática social en festivales y salas fuera del país.
Por su parte, Cavalcante ha detallado que la película 'La historia de la eternidad' con la que compite en el OUFF tardó 13 años en reunir la financiación necesaria. "Así que sólo hace falta paciencia y persistencia", ha añadido y ha explicado que precisamente en su región, en Pernambunco, hace seis años inició su andadura el concurso anual público Funcultura, para destinar dinero a proyectos cinematográficos "así que resulta algo más fácil" pues se puede concurrir varios años para aspectos diferentes de una película.
En Alemania, según ha apuntado Powelz, el proyecto de su película 'Sin tí' (Ohne dich) hay apoyo en los diferentes estados y "lo complejo es decidir a cuál acudes en busca de financiación porque eso implica que luego tienes que grabar allí". Ha detallado, además, que el proyecto de su primera película, la que compite en el OUFF, surgió en 2009, por lo que consideró "relativamente fácil" conseguir los fondos en su país para una primera película "y además nadie te dice lo que tienes que hacer ni hay presiones en ese aspecto", agregó.
Por su parte, el actor argelino de 'La prueba', Nabil Asli, ha comentado que la financiación de películas en Argelia "es difícil como en todas partes", pero lo peor es la distribución. "Allí no hay salas de cine y cada año pueden hacerse unas mil películas que nadie del país podrá ver así que sólo queda recorrer festivales y ésta que protagonizo ya estuvo en 20, hasta en Líbano o Dubai", ha abundado.
 
PODER DE ESCOGER
Por otra parte, los tres cineastas se presentaron para dar a conocer las películas que representaron en el encuentro con los medios de comunicación. Celavante, ha explicado de su película, grabada en una pequeña comunidad de Prenambunco, que es una "tragedia fabulada" sobre los sueños, "en un tiempo en el que el mundo es escéptico y cínico en el que las personas confunden sueños con consumo".
En ese sentido, ha dicho que habla del alma humana y de las relaciones personales de forma franca, directa y honesta a partir de tres mujeres con edades entre los 15 y los 70 años y sus "amores en bruto".
Según el director, su película supone una contradicción pues habla del poder de la mujeres y de su capacidad de decisión "para abrir la puerta a un hombre o no", en un país en el que las mujeres son maltratadas. "Así provoco a la sociedad brasileña, que aún es muy machista", ha apostillado.
Powelz ha centrado su primer largometraje en tres mujeres que se conocen después de haber sufrido alguna pérdida, rodada en Stuttgart, ciudad que le ha recordado a Ourense "porque ambas parecen estar metidas en una olla, y transmiten la sensación de que algo se está cociendo en ellas y a veces se sale para fuera". Sus historias de mujeres muestran, según ha sostenido, que en situaciones dramáticas "ellas tienen más recursos y reacciones más interesantes" que los hombres, que suelen escoger "las reacciones más simples".
Según el cineasta alemán, su país "parece abierto e igualitario" pero en realidad son las mujeres las que tienen que decidir entre tener hijos o trabajar "y tienen que optar por retrasar la maternidad, lo que origina una sociedad envejecida, por esa falta de igualdad".
Por su parte, el actor argelino interpreta a un hombre estéril "tema casi tabú y poco presente en la cinematografía de Argelia, pues se considera a las mujeres las culpables de no poder tener hijos", lo que supone un tema complejo que aún se complica más por el entorno familiar del hombre, cuya esposa era viuda y tenía ya dos hijas, y porque aparece, en otra ciudad, una mujer que dice estar embarazada de él. Asimismo, ha destacado de la película la visualización de un ser humano "en situación de debilidad y sintiéndose solo".
La sección oficial del 19 OUFF cuenta con diez largometrajes en competición, que se suman a las proyecciones de otras secciones como la de documentales, películas inéditas en Ourense, panorama de Galicia, cine y vino y sesiones especiales, durante toda la semana hasta el día 23, en el que la clausura será con la proyección de 'Shimbare', dirigida por Álex Sampayo.

17/11/2014

La Región | Diario de Ourense y su provincia, fundado en 1910.


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martes, 14 de octubre de 2014

CINEASTAS INTERNACIONALES ABORDAN TEMAS COMO LA RELIGIÓN, EL SEXO, LA POLÍTICA Y LOS VICIOS



Vargas Llosa y Peter Gabriel trabajan para la película "Words with Gods"Vargas Llosa será el curador de las nueve historias que dan vida a "Words with Gods"





MEXICO.- El Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y el músico británico Peter Gabriel se suman al equipo de Guillermo Arriaga para su película "Words with Gods".

Arriaga anunció el viernes la incorporación del escritor peruano como el curador de las nueve historias que dan vida a "Words with Gods" ("Hablar con Dioses"), mientras que el ex vocalista del grupo Génesis será el encargado de componer la música de entrada del filme, además del tema musical de cierre para los créditos y un cortometraje que acompaña a la cinta.

"Estamos muy agradecidos con la enorme generosidad de Mario Vargas Llosa y Peter Gabriel, quienes aceptaron gustosos formar parte de este proyecto que nos llena de tanta ilusión", dijo el escritor y cineasta mexicano en una rueda de prensa en la Ciudad de México.

"Nunca nos imaginamos que terminaríamos yendo al cine con Vargas Llosa, mucho menos que terminaríamos desayunando en la casa en Londres de Peter Gabriel. ¡Es en verdad un lujo!", añadió.

"Words with Gods" forma parte del proyecto encabezado por Arriaga "The Heart Beat Of The World", una iniciativa fílmica surgida en 2011 en Latinoamérica que incluye cuatro largometrajes dirigidos por un grupo de reconocidos cineastas internacionales que abordan los temas de religión, sexo, política y vicios.

Arriaga, postulado a un Oscar al mejor guion original por "Babel" (2006) y ganador del premio al mejor guion en Cannes por "Los tres entierros de Melquiades Estrada" (2005), relató que buscaban a una persona que hallara la forma perfecta de entrelazar las nueve historias de este filme mexicano.

"Queríamos que esa persona fuera un intelectual, así que elegimos a Mario (Vargas Llosa). Hablamos con él, luego nos reunimos, vio la película dos o tres veces. Después de ver las imágenes, se fue a su casa y por la noche me llamó para decirme que ya lo tenía resuelto", dijo el también director.

"No queríamos traer a un editor que sólo juntara las historias, debía haber una razón de ser, una lógica de por qué un corto y luego otro, y Vargas Llosa fue en definitiva esa persona que tanto buscábamos", agregó el productor Alex García, socio de Arriaga en este proyecto junto con productor el argentino Lucas Akoskin.

Arriaga recordó que el primer encuentro con Peter Gabriel sucedió en noviembre de 2011, cuando el británico visitó la capital mexicana para ofrecer un concierto en el Auditorio Nacional.

"Peter nos recibió en su hotel y se enganchó de inmediato con la idea de participar en la película. Platicamos durante horas, nos enseñó canciones, videos. De hecho, la película arranca con un video que hizo él", dijo.

El escocés Lorne Balfe, conocido por su trabajo en películas como "Sherlock Holmes: A Game of Shadows", "Kung Fu Panda 2" y "The Bible", fue el encargado de la música incidental de "Words with Gods", que se encuentra en plena etapa de postproducción.

Arriaga, cuyos créditos como guionista también incluyen "Amores Perros" y "21 Gramos", explicó que "Words with Gods" es un filme que abordará las diversas religiones en el mundo de forma respetuosa.



"La idea de hacer esta película es acercar a los seres humanos. Hay temas que nos han dividido y la religión ha sido uno de ellos. La religión tiene que ser un punto de encuentro, no de lejanía. Buscamos mostrar que aunque pensamos de manera distinta, no significa que no podamos entendernos", señaló el también autor del libro "El búfalo de la noche".

El proyecto cuenta igualmente con la colaboración del director español Álex de la Iglesia, el brasileño nacido en Argentina Héctor Babenco, el iraní Bahman Ghobadi, el israelí Amos Gitai, el serbio Emir Kusturika, la india Mira Nair, el japonés Hideo Nakata y el australiano Warwick Thornton.

"Buscamos que cada director que participa tuviera una cercanía con la religión que retrata en su trabajo. Mario Vargas Llora ordenó las historias de acuerdo al origen histórico de cada religión, le dio una cronología", comentó Arriaga. "Era difícil organizarlo, complicado, y casualmente ese orden también le dio cierto balance editorial".

Arriaga se sumó a la lista de realizadores que participan en "Words with Gods", donde abordará el tema del ateísmo. Adelantó que el cortometraje que dirigió, protagonizado por Demián Bichir, se filmó en formato de 35 mm, con locaciones en el estado mexicano de Veracruz. Las ocho historias restantes se rodaron en Australia, Brasil, India y Japón.

Sobre el actor mexicano nominado a un Oscar por su trabajo en "Una vida mejor" (2011), dijo que "el compromiso que mostró Demian fue mucho, porque lo puse a subir y bajar un cerro bajo una temperatura de 6 grados, recién había llegado de Tokio".

Los títulos de los otros tres largometrajes que forman parte de "The Heart Beat Of The World" son "Encounters", que estudiará el sexo como identidad, expresión y diferencia; "Into the Bloodstream", que reflexionará sobre la relación del individuo, las culturas y las sociedad con las sustancias que se ingieren, inhalan, beben o fuman; y "Polis", que sumergirá al espectador en la sustancia de la vida política.

14 de octubre de 2014

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domingo, 12 de octubre de 2014

DIÁLOGO SOBRE CULTURA Y RELIGIONES



Busca Arriaga diálogo sobre cultura y religiones - Grupo Milenio

11 de octubre de 2014

Busca Arriaga diálogo sobre cultura y religiones



El cineasta presentó la cinta 'Words with Gods' en el Festival Internacional de Cine de Chicago.

Guillermo Aarriaga presentó la cinta ‘Words with Gods’ en el Festival Internacional de Cine de Chicago. (CuartOscuro )

EFE 10/10/2014

Chicago 

El director y guionista mexicano Guillermo Arriaga presentó Words with Gods en el quincuagésimo Festival Internacional de Cine de Chicago, una película que fue creada para despertar en el público "un diálogo sobre cultura y religiones".

"De niños siempre nos dijeron que no se podía hablar en la mesa sobre religión, sexo, política o drogas", declaró a Efe en un a entrevista telefónica.

"Pero esos temas han sido superados, ya no podemos pelearnos sino que debemos encontrar puntos de encuentro para que nadie se a rechazado o muerto por su religión, preferencia sexual o política", agregó.

En su opinión, "tenemos que conocernos unos a los otros y dialogar", y con ese concepto ideó tres años atrás una antología qu e reunió a nueve directores y a más de mil personas.

"Fue un esfuerzo de una diversidad nunca vista en el mundo cinematográfico", expresó el cineasta que tiene en su haber produc ciones exitosas como Amores perros (año 2000), 21 gramos (2003) y Babel (2006).

En Words with Gods se abordan durante dos horas las relaciones entre las diferentes culturas y religiones, a cargo de "directores admirados por su visión autoral", pero también comprometidos o cercanos a lo que iban a tratar.

Al australiano Warwick Thornton le correspondió la espiritualidad aborigen, filmada en el desierto; el argentino -brasileño Héctor Babenco filmó sobre la religión umbanda en la ciudad de San Pablo y Mira Nair, de la India, lo hizo sobre el hinduísmo en Mumbai.

El director serbio Emir Kusturica abordó el cristianismo ortodoxo en las montañas de su país; Bahman Ghobadi, de Irán, se enf ocó en la fe islámica en Turquía, y el israelí Amos Gitai trabajó sobre el judaísmo y la integración multicultural en Israel.

El curador del proyecto fue el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien según Arriaga fue incorporado como "un pensador" pa ra ayudar a que los diferentes segmentos tuvieran "peso y sentido".

"Nadie mejor que un gran contador de historias, que le otorgó demás a nuestro trabajo un marco de análisis y crítica", dijo A rriaga sobre el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2010.

El rodaje de la película en nueve países demandó un año y tres meses, a lo que se agregaron animaciones realizadas por la artista visual Maribel Martínez y la música compuesta por el inglés Peter Gabriel, de quien Arriaga destacó su "enorme humildad y generosidad".

Words with Gods se presentó recientemente fuera de competencia en los festivales internacionales de cine de Venecia y Río de Janeiro, y después de Chicago se verá el mes que viene en Los Cabos.

Arriaga dijo que antes de llegar a la difusión comercial de la película se realizarán exhibiciones para líderes religiosos, p olíticos, activistas sociales y universidades.

"Queremos crear una plataforma distinta, un boca a boca durante seis meses, para que la gente vaya a verla con un ánimo disti nto y salga con ganas de discutir y dialogar en el café o durante una cena", concluyó.

Insertado desde http://www.milenio.com/hey/cine/Guillermo_Arriaga-Words_with_Gods-Festival_Internacional_de_Cine_de_Chicago_0_388161485.html

sábado, 11 de octubre de 2014

VIOLENCIA. EL NARCOTRÁFICO VISTO DESDE DIVERSAS DISCIPLINAS




Confabulario retrata los perfiles de la violencia

Redacción| El Universal
CIUDAD DE MÉXICO | Viernes 19 de septiembre de 2014


Violencia. El narcotráfico visto desde diversas disciplinas.

Cine, narcocorridos y la despolitización de la novela policiaca mexicana en el número de este domingo
El tratamiento de los asuntos del narcotráfico en diversas disciplinas artísticas en México es el tema del próximo número de Confabulario, el suplemento cultural de EL UNIVERSAL.
Oswaldo Zavala, profesor-investigador de The City University of New York, escribe un ensayo sobre el fenómeno de "despolitización" de la novela policiaca mexicana reciente que trata asuntos del narcotráfico, en la que, a juicio del estudioso, no se registra críticamente la interacción y complicidad de narcos y autoridades.

Anna Kingsley, especialista de estudios latinoamericanas de Royal Holloway-University of London, presenta la trayectoria de la artista conceptual Teresa Margolles (Culiacán, 1963), quien ha utilizado restos de escenas en los que se han cometido actos violentos ligados con el narcotráfico para crear sus obras, por lo que se le ha acusado de transgredir normas éticas para tener éxito en el mercado del arte.

Ignacio M. Sánchez Prado, catedrático de Washington University at St. Louis, Misuri, analiza cuatro películas mexicanas producidas en la última década que han tratado el asunto del narco: Miss Bala, Heli, Salvando al soldado Pérez y El Infierno, y señala cómo estos filmes manejan una perspectiva pensada para las clases medias del país, en contraposición con las películas de los años setenta y ochenta que trataban el asunto del contrabando pero con una óptica dirigida a públicos provenientes de las clases bajas.

José Manuel Valenzuela Arce, investigador del Colegio de la Frontera Norte, presenta los cuatro momentos históricos del narcocorrido, y el diferente tratamiento que este tipo de música ha dado a la vida ligada al contrabando de droga, al tiempo que utiliza el concepto de la banalidad del mal, acuñado por Hannah Arendt, para analizar las letras de los corridos más recientes.


En la sección de crítica de artes, Mauricio Matamoros Durán reseña la película Días de venganza (Oldboy), dirigida por Spike Lee, basada en el filme de culto del cineasta coreaba Chan-wook Park, e Iván Martínez comenta el concierto de la Orquesta Philarmonia de Londres, y el del Trío Guarnieri de Praga, que tuvieron lugar la semana pasada en el Auditorio Nacional en el Palacio de Bellas Artes, respectivamente. Juan Hernández reseña el montaje de la obra Santificarás las fiestas, de Conchi León, que corre temporada en el Centro Cultural del Bosque de la ciudad de México.


cvtp

 LANZAMIENTO DEL LIBRO  "EJERCICIOS CRÍTICOS SOBRE CINE" PRELUDIO  "El cine es la música de la luz”Abel Gance "Esta músi...