sábado, 30 de agosto de 2008

DEL MITO A HOLLYWOOD



Las trece colonias inglesas que se asentaron (entre los siglos XVII y XVIII) en la costa este de Norteamérica -New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, New York, New Jersey, Pennsylvania, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia-, terminaron construyendo uno de los imperios más poderosos y peculiares de la historia de la humanidad. Hacia atrás, en el tiempo, muchos miles de años hacia atrás, el hombre se irguió y miró azorado ese paisaje, quizá convulsionado y hostil, y nada pudo explicar. Su racionalidad apenas le permitió mirar confundido un entorno lleno de misterio y asombro. Era demasiado para él. Así creó historias llenas de magia y algún esbozo de precaria coherencia infrahumana. Luego su mirada se extendió más allá de sus estrechos límites, creyó que podía dominar esas condiciones y se aventuró en el espacio traspasando fronteras que delimitaban lo que nadie podía imaginar, y sólo algunos podían vislumbrar. En los albores de la Grecia milenaria se asentó, se desarrolló y trató de hallar fantásticas explicaciones que luego los “filósofos” intentaron sistematizar febrilmente. Siempre intentó contar lo que iba viendo, descubriendo. Contárselo a los otros hombres, alertando, advirtiendo, llamando la atención, y por qué no tratando de explicar, a su manera, ciertos sucesos, cosas, hallazgos que se interponían en su camino. El alimento, quizá su primer y máximo objetivo, lo obligó a encontrar los medios para preservar y mantener intactos ciertos elementos y lugares a través de la sucesión y continuidad de alguna información que permitiera que la progenie subsistiera en el espacio y el tiempo inmemorial. Era su propia supervivencia como individuo primero y como especie después sin duda. “2001. Odisea del espacio” el film de Stanley Kubrick, y los textos de Arthur C. Clarke, inicia una revisión del tema cuando muestra los albores de la humanidad y el simbólico y enigmático monolito.

A través de la historia del hombre se sucedieron varios imperios, significativos imperios, y todos tuvieron características distintivas. Pero no sólo potencias imperiales impusieron sellos propios; civilizaciones se crearon, y el hombre sintió que por medio de un icono, una figura o un trazo simple y sencillo, podía trasladar toda su precaria e inquieta sabiduría hacia adelante, en el tiempo que nunca lograría dominar.

Pero, en realidad, el imperio de la imagen lo impuso Hollywood. Y, volvemos a las trece colonias. Analizar y comprender cómo de aquellas poblaciones colonizadoras se generó la “fábrica de sueños” más espectacular de todos los tiempos es una tarea imponente, titánica, y muy rica, sin duda. Equivale, como alguna vez escribimos, a indagar en la cultura egipcia que construyó las pirámides o en la china que generó la muralla.

No quiero dejar de lado, por supuesto, que desde ese peculiar “eurocentrismo” similar o con reminiscencias imperiales, algunos países como Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, y algún otro, aportaron un enfoque muy profundo al cine y al tratamiento de la imagen, vale la pena remarcarlo y recordarlo, aunque luego se disipara ante el avasallador empuje del país americano. Rusia, o la desaparecida U.R.S.S., tuvo momentos de esplendor, por la riqueza expresiva de su cine, los hallazgos o aportes innovadores al lenguaje cinematográfico (Einsestein, Pudovkin, etc.) y la revolucionaria concepción forma-contenido que introdujeron en oportunidad de los avatares histórico-políticos de gran trascendencia para el mundo actual.

La historia le dio la razón a Hollywood, desgraciadamente. El género, como concepción ideológica y cultural, se desarrolló de una forma desmesurada, y así surgió la comedia musical, el policial negro, la comedia romántica, el bélico, el thriller, el cine de terror, el cine de humor, el drama histórico, el cine de ciencia ficción, etc. Hoy, este aparato industrial cinematográfico arrasó en el mundo, y apenas sobreviven algunas expresiones en Europa, o quieren asomar otras como en China, Corea, y algún otro país de Oriente.

Con este breve recorrido sobre este fenómeno tan especial, queremos decir que, sin duda, tuvo una dimensión y trascendencia sin igual desde muchos puntos de vista, desde ya como divertimiento, pero sin duda como vehículo político-cultural, además del innegable aporte al arte y al enriquecimiento integral del hombre.

Y de pronto en nuestras tierras, en Argentina, un país remoto del sur del continente americano, surgió Tinelli, la Galaxia Tinelli. Debemos otro recorrido sobre el cine argentino, nuestro cine, porque nosotros también hicimos un cine particular, muy particular, entre una ridícula imitación de Hollywood y la no tan extraña influencia europea (Francia). Lo haremos en otro momento, la “galaxia” nos convoca e impone toda nuestra atención ahora. Así lo están indicando notas periodísticas en los principales diarios y periódicos del país. Remitámonos entonces a estas tres notas, el lector, nuestro lector sabrá dilucidar a qué nos referimos. Las tres se refieren a lo mismo.

El 27.08.08 La Nación publica “La Galaxia Tinelli” . Dos párrafos brillan en esta nota:
“Cada vez más, el dominio de ShowMatch se alimenta y reproduce en cada rincón de la pantalla chica local”.

Y este otro:
“ShowMatch y el Comfer. Durante los años 2005, 2006, 2007 y lo que va de 2008, el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) tiene registradas 108 infracciones de ShowMatch a la ley de radiodifusión y su normativa complementaria. La mayoría de las transgresiones son por la participación de niños en el programa después de las 22, por emisión de situaciones de contenido erótico e incumplimiento de horarios. La deuda por multas suma 2.697.000 pesos, que deberá ser abonada al Estado luego de agotadas las instancias judiciales de apelación existentes. Por otro lado, las jornadas en que se realizó el baile del caño a fines de mayo de 2007, en las que se vieron escenas de alto contenido erótico (especialmente en la presentación de Nazarena Vélez) y que fueron emitidas luego por diferentes programas en el horario de protección al menor, generaron sanciones a nueve programas de América, Canal 9 y Canal 13.”

Sobre la segunda nota, del 29.08.08, titulada “La TV se asoma al sexo explícito”, rescatamos lo siguiente:
“Ante el desgaste de la repetición constante de insinuaciones, lenguaje escatológico, festivos topless, coitos coreografiados, ratoneros pixelados de zonas pudendas, ostensibles toqueteos e informes periodísticos de lo íntimo en sus aspectos más sórdidos y perversos, ahora hay elementos más que suficientes para pensar que la televisión abierta se dirige muy firmemente a explorar zonas más que cercanas con el sexo explícito.”

Y este otro:
“Por de pronto, debe tomarse nota de que en las últimas horas, Marcelo Tinelli, el gran astro solar alrededor del cual gira buena parte de nuestro atrevido universo televisivo, ha comenzado a consentir que algunos de los impactantes especímenes femeninos que pueblan su calenturiento show nocturno se desprendan en cámara de bikinis, bombachas y microscópicas tangas. Toda una novedad que, inevitablemente, se extenderá con sus variantes a otros espacios, teniendo en cuenta la poderosa influencia que Tinelli ejerce sobre el conjunto televisivo.”

Y algo más:
“Una vez más el programa de Tinelli señala el rumbo, autorizando nuevos pasos hacia zonas no transitadas, en la necesidad de que su éxito no decaiga y el resto de la TV le rinda homenaje en cadena y a perpetuidad reiterando sin parar sus hazañas de cada noche.”

La “Galaxia” se expande, las descripciones de cómo se realiza esa expansión, la información sobre el “éxito” de tal expansión, la naturaleza innovadora sobre la que se asienta la expansión, y la agilidad y velocidad de la expansión que termina en el ineludible éxito medido por los mecanismos promocionales de la TV determinan ese fenómeno de la televisión argentina. Toda una hazaña, rindámosle culto, y estaremos contribuyendo a la expansión de la galaxia seguro. Toda una proeza periodística además.

Ahora, pasemos a leer, en el mismo diario con fecha 29.08.08, a un filósofo dando su opinión sobre el mismo tema en una entrevista que lleva este título “El filósofo Tomás Abraham se rebeló contra TVR”.

Varias respuestas significativas, emitidas por el filósofo:
“- Hay un Comfer que es una institución vergonzante, y después creo que todo depende del sistema legal, de los jueces, de la protección de la familia, de la protección de la infancia, de los chicos. Todo eso no existe y los pibes están a la buena de Dios en base a la perversión de los adultos y al "paco mediático" que es esto. Se habla del paco en los chicos, ¿y el "paco mediático" que se consume en las casas, que es, por supuesto, de mala calidad, que crea manías, que anula el pensamiento, que es adictivo? Lo que no hay son jueces con sentido práctico y urgente y un gobierno que haga del menor y de la infancia un tema urgente y organizado, y todo esto se reemplaza con este festival de morbo y la televisión lucra con eso. Mientras tanto se muestra al señor Grassi sospechado de perversión, de psicopatía, y sobre la Fundación Felices los Niños, donde había miles de chicos que tenían un lugar aparentemente, no escuché ningún informe para saber que ha pasado.”
“- Pasa del crimen al culo. O vemos crímenes, asesinatos, mafia, chicos ejecutados, cuerpos encontrados, mucha cámara enfocada en la mutilación y en la muerte y de ahí, a las 22 horas, el festival del culo que patina y que baila. Creo que allí van estas miradas fascinadas, en una televisión en que desaparecieron los programas de humor político, prácticamente desapareció el texto humorístico.”…
“…La "tinellización" es parte de la criminalización de esta falta de texto y de la necesidad de hipnotizarse y crear este "paco" para no pensar. La televisión está mal. Yo veo televisión, para mi la "caja boba" es indispensable, la necesito, pero salvo alguna vez , alguna ficción pasable, ya me estoy corriendo con el control remoto cada vez más para adelante. Estoy cerca del 900, no sé adonde voy a terminar.”

El periodismo es así, me dijo un estudiante, los diarios (“el diario”) crean la información, difunden la información y manejan la información. Hoy publican sobre la realidad, mañana, o de manera simultánea, emiten una realidad distinta o contraria. Crean la noticia, la llenan de contenidos impactantes, o la denigran reduciéndola a su mínima expresión. Otro “interesante” conductor y dueño de un medio local distinguió con “profundidad y sabiduría” entre los medios como entretenimiento y las expresiones que se hacen como “gimnasia intelectual”, no sé todavía por cual de ellos se inclina él. Podríamos decir muchas cosas más acerca de esta caracterización de los medios. Al menos a mí me sirvió para decir algunas cosas sobre la imagen, el cine y sus expresiones o formas. La opinión de los lectores será aún más importante que todo lo dicho no me cabe la menor duda.

HÉCTOR CORREA

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